El president da explicaciones en el Parlament tras dejar a Catalunya fuera del informe internacional de 2025
El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, comparecerá el próximo miércoles 23 de septiembre en el Parlament para dar explicaciones sobre los errores en las pruebas PISA que dejaron a Catalunya fuera del informe de 2025. El propio Illa registró este martes en la Cámara una solicitud de comparecencia a petición propia, después de que hasta cinco grupos parlamentarios le hubieran reclamado esas explicaciones en sede parlamentaria, entre ellos sus aliados de investidura, Esquerra y Comuns.
La fecha se aprobó en la reunión de la Junta de Portavoces de este miércoles, la primera del curso político, y la sesión se celebrará antes del debate de política general, previsto entre el 29 de septiembre y el 1 de octubre. Illa podrá intervenir sin límite de tiempo, mientras que los grupos tendrán 15 minutos para contestarle y después se abrirá un segundo turno de 5 minutos. Por ahora no está previsto que tome la palabra la consellera de Educación, Esther Niubó.
El origen del caso está en la muestra de alumnos seleccionada para Catalunya. La tasa de alumnado excluido de la muestra catalana alcanzó el 23,2%, muy por encima del 5% establecido como referencia, lo que hizo perder representatividad estadística a los resultados y llevó a considerar no válidos los datos catalanes para las comparaciones internacionales. Los resultados internacionales de PISA 2025 se conocieron ayer.
El fiasco se saldó con un expediente disciplinario a tres empleados del departamento de Educación y el cese de la secretaria general, Teresa Sambola. El inicio del curso escolar, con una nueva jornada de huelga y el enfrentamiento con el principal sindicato del sector, Ustec, ha acelerado la celebración de este pleno, que ya se debatió antes del verano. Entonces el president contó con el apoyo de sus aliados para evitar la comparecencia: ERC y Comuns aceptaron rechazarla en julio, pero le reclamaron que lo hiciera después del parón veraniego, a la espera de que el conflicto con los docentes pudiera solventarse o mantenerse al inicio del curso, como así ha sido.







