Junts exige concierto económico para llegar al 6% del PIB en educación; ERC y Comuns piden soluciones concretas y critican su optimismo sin propuestas sociales
Pere Illa presentó este lunes su discurso en el ecuador de su mandato como president de la Generalitat, pero la oposición catalan no solo rechazó su tono, sino que exigió cambios profundos: desde la destitución de consellers hasta un concierto económico para financiar educación.
El PP catalán, liderado por Juan Fernández, fue el más contundente: Illa sigue en el terreno de los «anuncios» cuando Cataluña necesita «soluciones», y propuso cesar a los «consellers incompetentes». Vox y Alianza Catalana también criticaron su discurso, con Joan Garriga (Vox) tachándolo de «sesión de propaganda» y Oriol Gès (Alianza) de «Cataluña gris y castellana».
Junts, aunque aceptó reunirse para el pacto educativo, reivindicó la autoría de la idea y advirtió que sin un concierto económico —exigencia que el Govern rechaza— será imposible llegar al 6% del PIB en educación, meta que Illa mencionó sin detallar cómo alcanzarla. Jordi Turull (Junts) lo dejó claro: «El Govern vende humo».
Los socios de gobierno, ERC y Comuns, fueron más matizados. Isaac Albert (ERC) reconoció que Illa «describió bien los retos», pero le reprochó «falta de respuestas». Jéssica Albiach (Comuns) criticó su «optimismo» y echó en falta propuestas para familias en pobreza: «No dijo ni una palabra». La CUP, por su parte, denunció que el discurso fue «lleno de contradicciones» y sin soluciones.
El Govern catalán, con Pere Illa al frente, enfrenta así un escenario de bloqueo: la oposición exige cambios radicales (desde ceses hasta más financiación), mientras los socios piden acciones concretas. El pacto educativo, anunciado como prioridad, choca con la desconfianza hacia un ejecutivo que, según sus críticos, «hace aguas por todos lados».







