El fuego arrasó 4.000 metros cuadrados de una Zona de Especial Conservación en Vilaboa, con indicios de negligencia en una hoguera durante acampada
La Guardia Civil investiga a cinco jóvenes, dos de ellos menores de edad, por su presunta responsabilidad en el incendio forestal que destruyó por completo uno de los islotes de las Islas Alvedosas, en la ensenada de San Simón (Vilaboa, Pontevedra), el pasado 1 de julio. El fuego afectó a la totalidad de los 4.000 metros cuadrados del islote, un espacio integrado en la Red Natura 2000 como Zona de Especial Conservación (ZEC).
Agentes del Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil de Pontevedra asumieron la investigación tras localizar restos de una hoguera y una acampada en la zona afectada. Los indicios apuntan a que el incendio se originó por el uso negligente de una fogata durante una pernoctación ilegal. Entre los vestigios hallados destacaban los restos de la hoguera, lo que llevó a los investigadores a identificar a los cinco jóvenes: un vecino de Arcade de 19 años, dos residentes en Sotomayor de 18 años y dos menores de 16 años de las mismas localidades.
Los investigados, que ya han declarado ante la Guardia Civil, afrontan un delito de incendio forestal por imprudencia grave. La normativa de la Red Natura 2000 prohíbe expresamente el uso de fuego en estas áreas protegidas, salvo autorización expresa, y establece sanciones penales para quienes dañen estos espacios. Las Islas Alvedosas, situadas en la ría de Vigo, son un refugio para especies de aves marinas y vegetación autóctona, cuya recuperación podría extenderse durante años.
El caso se enmarca en un aumento de incendios forestales en Galicia durante los meses de verano, muchos de ellos vinculados a actividades humanas como acampadas o quemas agrícolas. En 2025, la Xunta registró 123 incendios en espacios protegidos, un 18% más que el año anterior, según datos de la Consell ería de Medio Ambiente. La Fiscalía de Medio Ambiente de Pontevedra ha intensificado en los últimos meses las investigaciones por delitos ecológicos, con al menos tres causas abiertas por hechos similares en la misma comarca.
La investigación sigue abierta, y los agentes del Seprona analizan si existió intención de ocultar los restos de la hoguera o si los jóvenes abandonaron el lugar sin adoptar medidas de seguridad. La legislación gallega obliga a los responsables de cualquier fuego en espacios naturales a garantizar su extinción total antes de abandonar la zona, un requisito que, de no cumplirse, agravaría la imputación.
Fuente: El Debate







