Beatriz Carrillo vincula al ministro de Fernando VI con el intento de exterminio del pueblo gitano, que incluyó separación de familias y esclavización de menores
La directora general de Igualdad de Trato y No Discriminación y contra el Racismo, Beatriz Carrillo, ha reclamado al Ayuntamiento de Madrid la retirada del nombre del Marqués de la Ensenada de una calle de la capital, al vincularlo directamente con la Gran Redada de 1749, un episodio histórico en el que se intentó exterminar al pueblo gitano en España.
Carrillo, que ocupa el cargo desde noviembre de 2023 en el Ministerio de Igualdad, ha reiterado en una entrevista con Europa Press su postura a favor del cambio de denominación, una reivindicación que defiende desde al menos 2016, cuando dirigía el Consejo Estatal del Pueblo Gitano. En aquel año, criticó la paradoja de abordar el racismo en un acto celebrado en la sede del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), ubicada en la calle que lleva el nombre del Marqués de la Ensenada. «Es muy paradójico que hoy que venimos a defender una causa tan grande como es la lucha contra el racismo y la xenofobia tengamos que acudir justamente a la calle donde está el máximo órgano de la justicia», declaró entonces.
La directora general detalla que la Gran Redada, ordenada por el Marqués de la Ensenada durante el reinado de Fernando VI, incluyó la separación forzosa de familias, la esclavización de menores de siete años y el encarcelamiento masivo de gitanos durante trece años, hasta la llegada de Carlos III. Carrillo subraya que, pese a la persecución, «muchísima gente» ayudó al pueblo gitano a refugiarse, y califica su supervivencia en el siglo XXI como «un hecho casi milagroso». Además, recuerda que a lo largo de la historia se han contabilizado más de 250 leyes «astigitanas» en España.
Para Carrillo, las consecuencias de esta discriminación histórica persisten en la actualidad. En este sentido, menciona la existencia de un «armario étnico», donde profesionales gitanos ocultan su identidad en sus lugares de trabajo por «miedo al rechazo» social. La responsable de Igualdad critica también la negativa del PP de Madrid a modificar el nombre de la calle, calificando la postura del alcalde como «frívola» y destacando que la cuestión trasciende lo partidista para situarse en el ámbito de la memoria y el simbolismo. «Nosotros tenemos esa desconfianza metida a fuego», afirma.
La propuesta de Carrillo se limita al cambio de nombre de la calle, descartando trasladar la sede del CGPJ a otro lugar. «No creo que tenga que producirse un cambio de sede, sino un cambio de nombre de la calle, porque ese nombre maldito sigue estando ahí», argumenta. El Ayuntamiento de Madrid, gobernado por el PP, no ha respondido aún a esta nueva petición, que ya fue planteada anteriormente por el Gobierno y el PSOE.
Fuente: El Debate







