El ministro del Interior ha detallado que la prioridad inicial fue la filiación de los menores y que las personas en situación irregular serán devueltas a la mayor brevedad
El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha anunciado un nuevo refuerzo policial en Ceuta, que se suma al que las fuerzas de seguridad del Estado vienen realizando en la ciudad autónoma desde la crisis de finales de julio. Además, cifra en 5.000 los migrantes que permanecen en territorio ceutí.
La Policía Nacional va a contar con un despliegue adicional de una Unidad de Prevención y Reacción con 45 nuevos agentes para reforzar la seguridad ciudadana, junto a otros 20 de la Brigada Central de Extranjería y Fronteras para apoyar a la Oficina de Asilo y Refugio. Actualmente, hay 880 policías nacionales, 270 más que antes de la crisis, y 714 guardias civiles, casi 200 más.
La situación de los migrantes en Ceuta
El Gobierno acelerará la identificación de los migrantes y los trámites necesarios para proceder al retorno de las personas que hayan entrado de manera irregular a Ceuta una vez determinada su situación administrativa, ha detallado Marlaska, que ha explicado que la prioridad inicial fue la filiación de los menores.
Un total de 1.898 menores, de los 5.000 migrantes que permanecen en Ceuta, han sido ya identificados en unos trámites de filiación que están casi finalizados, ha señalado el ministro. Entre los adultos se ha completado la tramitación de más de medio millar de expedientes de peticiones de asilo internacional, la mayoría de ellas con una resolución desfavorable a la concesión de protección internacional.
Medidas para abordar la situación
El ministro ha asegurado que las personas que se encuentren en situación irregular serán devueltas a la mayor brevedad y ha advertido de que quienes hayan entrado ilegalmente no podrán permanecer en Ceuta. Tampoco serán trasladados a la Península ni entrarán, por tanto, en el espacio Schengen, salvo los casos excepcionales de máxima vulnerabilidad contemplados por la legislación nacional e internacional.
Marlaska ha indicado además que quienes permanezcan ocultos para evitar su identificación también serán localizados y que, una vez acreditada su situación de estancia irregular, se tramitará su expulsión. En el caso de quienes hayan cometido delitos, ha señalado que el procedimiento se acelerará y que Interior ha solicitado al Poder Judicial las autorizaciones necesarias para proceder a su expulsión.
El ministro ha destacado que la situación en Ceuta es compleja y requiere una respuesta coordinada entre las diferentes instituciones y agencias involucradas. Ha asegurado que el Gobierno está trabajando en estrecha colaboración con la comunidad internacional para abordar la crisis migratoria y encontrar soluciones sostenibles para los migrantes.
La situación en Ceuta es un ejemplo de la complejidad de la crisis migratoria en Europa y la necesidad de encontrar soluciones que equilibren la seguridad y la humanidad. El Gobierno español está comprometido con la protección de los derechos humanos y la seguridad de todos los ciudadanos, incluyendo a los migrantes.
El ministro ha señalado que la identificación de los migrantes es un paso crucial para determinar su situación administrativa y proceder a su retorno. Ha explicado que la Oficina de Asilo y Refugio está trabajando en estrecha colaboración con la Policía Nacional y la Guardia Civil para asegurar que los migrantes sean identificados y tramitados de manera oportuna.
La situación en Ceuta es un desafío para el Gobierno español, pero también una oportunidad para demostrar su compromiso con la protección de los derechos humanos y la seguridad de todos los ciudadanos. El ministro ha asegurado que el Gobierno está trabajando arduamente para encontrar soluciones sostenibles para los migrantes y abordar la crisis migratoria de manera efectiva.
Fuente: Público







