El Gobierno Vasco ya supera su capacidad de acogida, pero la delegada confía en un ‘esfuerzo adicional’ como en Ucrania
La delegada del Gobierno en el País Vasco, Marisol Garmendia, ha solicitado este martes a las instituciones vascas un «esfuerzo adicional» para acoger a menores extranjeros en Ceuta, en una reunión con el Ministerio de Infancia y los gobiernos forales. Aunque reconoció que Euskadi «ya tiene una cantidad de menores que sobrepasa su capacidad», comparó la situación con la respuesta vasca a la guerra de Ucrania.
El Gobierno central ya recibió el respaldo de Navarra para acoger a estos menores y confía en que el País Vasco siga su ejemplo. Garmendia aseguró que la acogida y la protección son responsabilidad de todas las administraciones y recordó que la reunión fue una «primera toma de contacto» para evaluar la disposición vasca.
Mientras, el centro de acogida de refugiados que Vitoria‑Gasteiz abrirá en octubre enfrenta retrasos por la emergencia en Ceuta. Aunque las obras están terminadas, Garmendia admitió que la situación ceutí puede trastocar un poco los planes, aunque insistió en que el proyecto «sigue adelante».
El Ministerio de Infancia ya había contactado con las diputaciones de Bizkaia, Gipuzkoa y Álava para coordinar la acogida, pero aún espera una respuesta concreta. La delegada subrayó que la emergencia exige una respuesta extraordinaria, similar a la mostrada en crisis anteriores.
El centro de Vitoria‑Gasteiz, cuya apertura estaba prevista para octubre, ahora depende de la priorización de recursos ante la crisis migratoria en Ceuta. Garmendia evitó dar fechas alternativas, pero confirmó que las instalaciones ya están listas para operar.
Tras la entrega de las medallas al mérito de Protección Civil en el País Vasco, Garmendia explicó que el pasado martes el Ministerio de Infancia se reunió con los representantes del Gobierno Vasco y las diputaciones de Bizkaia, Gipuzkoa y Álava para solicitarles un esfuerzo adicional. Reconoció que el ejecutivo central es consciente de que el País Vasco «ya tiene una cantidad de menores que sobrepasa su capacidad», pero añadió que, «teniendo en cuenta que Navarra ya ha recibido una cantidad, pensamos y confiamos en que Euskadi pueda hacer lo mismo». En esa reunión, la delegada dijo que «se pulsó un poco el espíritu del Gobierno Vasco», y que el Gobierno central está a la espera de una respuesta que confían que sea extraordinaria como es la situación.






