El archipiélago registra 11.055 llegadas en patera entre enero de 2025 y julio de 2026, con Formentera como punto crítico.
La agencia europea Frontex ha alertado del crecimiento del 17% en la ruta migratoria entre Argelia y las Islas Baleares, a la que considera el corredor más largo y peligroso del Mediterráneo occidental. El último informe de la Agencia de Fronteras de la UE diagnostica para 2026 una tendencia «estable, pero ligeramente al alza» en esta ruta, que ya ha crecido un 17% en los últimos años.
Entre enero de 2025 y julio de 2026, Baleares ha recibido 11.055 personas en 606 pateras, según los datos recogidos en el informe. El documento destaca «el creciente uso» de esta ruta por parte de argelinos, somalíes, malienses y guineanos. El Informe de Seguridad Nacional 2025 del Gobierno de España, que señala una reducción global de cerca del 43% de la migración irregular hacia España respecto a 2024, identifica dos excepciones: el «notable aumento de llegadas a las Islas Baleares» y el «incremento de entradas [a nado] a través del perímetro fronterizo en la Ciudad Autónoma de Ceuta».
El Govern de Marga Prohens lleva meses alertando de «la consolidación de la nueva ruta migratoria hacia las Illes Balears», que califica ya de «fenómeno migratorio estructural». Fuentes cercanas a la presidenta insisten en que la ruta argelina «es la que más crece no sólo en España, sino en toda Europa», y reclaman al Gobierno de Pedro Sánchez reconocer oficialmente esa ruta y «desplegar medios de Frontex» en el archipiélago.
La presión sobre Formentera
Formentera se ha convertido en el símbolo extremo de la presión que ejerce la ruta argelina sobre Baleares, con 1.857 personas llegadas. La isla, que apenas cuenta con unos 11.000 habitantes censados, ha visto aumentar su población casi un 20% debido a la llegada de migrantes, según los datos del informe.
El sistema de protección de menores extranjeros en Baleares está saturado: hay 880 menores tutelados frente a una capacidad de 434 plazas, lo que evidencia la presión sobre los servicios sociales de las islas.
El contexto geopolítico
La presión migratoria se enmarca en la rivalidad geopolítica entre Marruecos y Argelia, con España intentando equilibrar sus relaciones con ambos países mientras gestiona la crisis en dos frentes: la frontera de Ceuta y la ruta argelina hacia Baleares. La semana pasada, al menos 60.000 personas entraron en estampida en Ceuta, por mar, rodeando el espigón o asaltando el paso terrestre, un episodio que ha eclipsado el aviso de Frontex sobre el archipiélago.
Fuente: El Español





