El PP presiona para que la UE intervenga y acusa al Gobierno de bloquear visitas de Von der Leyen y Brunner a la ciudad autónoma
Alberto Núñez Feijóo ha escalado este jueves su ofensiva contra el Gobierno por la crisis en Ceuta, donde 10.000 migrantes permanecen atrapados desde el asalto masivo del 29 de julio. El líder del PP ha exigido a la Unión Europea —con visitas previstas de Manfred Weber y pedidas de Ursula von der Leyen y Magnus Brunner— que asuma un papel activo, mientras acusa a Pedro Sánchez de «pasividad» y rechaza cualquier traslado de menores a la Península.
La estrategia de Génova combina presión institucional y diplomática. Feijóo logró que el presidente del PPE, Manfred Weber, visite Ceuta el próximo lunes, pero su objetivo real es arrastrar a la Comisión Europea: ha pedido formalmente a Von der Leyen que se desplace a la ciudad autónoma, y a Brunner —comisario de Interior y Migraciones— que visite *in situ* una crisis que, según el PP, el Gobierno «dejó sin resolver durante sus vacaciones». Fuentes comunitarias advierten de que cualquier viaje de altos cargos europeos depende de la «cortesía» de Moncloa: «Si Sánchez no lo acepta, no hay visita».
El choque con el Ejecutivo es frontal. Mientras el PP insiste en que la solución es el retorno inmediato de todos los migrantes —incluidos los 980 menores que aún duermen en la calle—, el Gobierno culpa al presidente ceutí, Juan Jesús Vivas, de bloquear acuerdos. Moncloa argumenta que la tutela de los niños es competencia exclusiva de Ceuta, pero la Eurocámara aprobó ayer una resolución —impulsada por el PPE y rechazada por PSOE y grupos de izquierda— que define el asalto como una «invasión» y apunta directamente a Marruecos, algo que el Gobierno aún evita hacer.
La tensión con Rabat es otro frente abierto. El PP acusa a Marruecos de estar detrás del asalto y usa el relato de «seguridad nacional» para justificar su postura: ningún menor cruzarán a la Península, aunque eso implique retrasar la descongestión de Ceuta sine die. «La defensa de Ceuta es la defensa de la frontera sur de Europa», tuiteó Feijóo este miércoles, mientras Sánchez —que solo ha visitado la ciudad una vez en 50 días— descargó la responsabilidad sobre Vivas durante un control parlamentario.
El PP apuesta por internacionalizar el conflicto. Además de las visitas pedidas, su portavoz parlamentario en el Congreso, Cayetana Álvarez de Toledo, anunció este jueves que el partido se personará como acusación particular en la investigación judicial abierta por los hechos de Ceuta. «No habrá impunidad», advirtió, mientras el desgaste político del Gobierno crece: según un sondeo de El Confidencial, el 68% de los ceutíes considera que Sánchez ha fallado en gestionar la crisis.






