El líder del PP compite en Cataluña con un acto abierto al público, mientras Sánchez participa en la Fiesta de la Rosa del PSOE en Gavà
Alberto Núñez Feijóo ha lanzado este domingo un reto directo a Pedro Sánchez en Cataluña. A solo 33 kilómetros de Gavà, donde el presidente del Gobierno participaba en la Fiesta de la Rosa del PSOE, el líder del PP se ha plantado en Badalona junto al alcalde Xavier García Albiol y el presidente del PP catalán, Alejandro Fernández, para un acto que su equipo define como «de cuerpo a cuerpo». Feijóo busca contrastar su presencia en la calle con la de Sánchez, a quien acusa de estar «inmovilizado» por la crisis de Ceuta y otros conflictos.
La estrategia del PP gira en torno a la cercanía y la confrontación visual. Feijóo ha visitado en los últimos días Albacete, Melilla y ahora Badalona, ciudades donde Sánchez no podría estar presente, según fuentes de Génova. El acto en Badalona, abierto a todo el público, responde a esa misma lógica: «Sánchez no puede hacerlo», repiten en su equipo, subrayando que el PP «tiene músculo» en Cataluña, territorio tradicionalmente dominado por el PSC y el PSOE.
Mientras, el PP mantiene su foco en Ceuta como eje central de su discurso. Aunque aún no ha activado oficialmente la campaña electoral, la crisis en la ciudad autónoma sigue siendo su principal arma política. Feijóo ha calificado el acuerdo de la Eurocámara —logrado tras su intervención— como el «documento comunitario más importante» para las ciudades autónomas, reforzando su narrativa de gestión frente al Gobierno.
El contraste con Sánchez es clave. El presidente del Gobierno, por su parte, participaba este domingo en la Fiesta de la Rosa del PSOE en Gavà, acompañado del presidente de la Generalitat, Salvador Illa. Mientras Feijóo apuesta por actos masivos y abiertos, Sánchez se limita a eventos institucionalizados, una diferencia que el PP explota para presentar su liderazgo como más dinámico y cercano.
Las elecciones autonómicas y locales de 2027 —y las generales que podrían derivarse— se perfilan como el escenario donde este pulso se decida. Cataluña, con su peso demográfico y político, es la primera parada en un tablero donde el PP ya no solo compite en el discurso, sino en la calle.







