La delegada de Hacienda del Ayuntamiento reclama desde hace años poder destinar los ahorros a vivienda, como pide la FEMP
La delegada de Hacienda del Ayuntamiento de Madrid, Engracia Hidalgo, ha exigido al Ministerio de Hacienda, dirigido por Arcadi España, que flexibilice la gestión del superávit municipal para permitir su uso en inversiones como la construcción de vivienda. Hidalgo denuncia que el Gobierno central pone un caramelo en la boca a los ayuntamientos al proponer destinos concretos para estos fondos, pero luego impone trámites tan engorrosos, difíciles e imposibles que impiden su ejecución.
La delegada insiste en que los consistorios, como la Administración más cercana a los ciudadanos, deben poder decidir sobre el «dinero de los madrileños» para abordar necesidades urgentes. Esta reclamación coincide con la postura de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP), que lleva cuatro años pidiendo mayor autonomía en la gestión de los ahorros locales.
Hidalgo subraya que los ayuntamientos no buscan endeudarse ni recibir más fondos, sino utilizar sus propios recursos en áreas prioritarias. El conflicto refleja una tensión recurrente entre el Gobierno central y las corporaciones locales por el control de las finanzas públicas, donde Madrid actúa como portavoz de un malestar extendido entre los consistorios.
La FEMP ha respaldado públicamente esta demanda, que se enmarca en un debate más amplio sobre la capacidad de las administraciones locales para responder a las necesidades de sus vecinos sin depender de directrices estatales.
Según la Ley de Régimen Local, los ayuntamientos tienen la competencia para gestionar sus propios recursos y tomar decisiones sobre la inversión de sus ahorros. Sin embargo, el Gobierno central ha impuesto restricciones a la gestión de estos fondos, lo que ha generado tensiones entre las corporaciones locales y el poder central.
En este contexto, la reclamación de Engracia Hidalgo se enmarca en un intento de recuperar la autonomía de los ayuntamientos en la gestión de sus propios recursos y tomar decisiones sobre la inversión de sus ahorros.
Fuente: El Debate







