Garzón, Nieva-Fenoll y Torres Pérez alertan de prevaricación, señalamientos estratégicos y falta de democratización en la carrera judicial
Jesús Maraña, codirector de Tinta Libre, y los catedráticos Jordi Nieva‑Fenoll y Aida Torres Pérez advierten de un sistema judicial marcado por la desconfianza ciudadana, la endogamia y un sesgo conservador que, según Garzón, «no ha transformado su médula».
El informe recoge acusaciones concretas: tribunales que habrían manipulado señalamientos, emitido resoluciones en días clave o admitido querellas «disparatadas», según Nieva‑Fenoll. Torres Pérez matiza que la independencia judicial no exige ausencia total de controles, pero sí que estos no distorsionen decisiones con intereses ajenos a la justicia.
El texto vincula estas críticas con un contexto político: desde 2023, expertos como Jordi Gracia alertaron de un «sabotaje democrático» contra gobiernos de izquierdas, con herramientas como la justicia selectiva. El caso del juez Peinado —acusado de huir de sus responsabilidades— se cita como ejemplo de la «caricatura» que refleja estos problemas.
La fuente destaca también el olvido de figuras históricas como los fiscales republicanos Elola o Galbe, cuya lealtad al servicio público contrasta con el actual «poder de nombrar» que, según Garzón, «decide quién ocupa qué sillón».
En la misma línea, la fiscal Dolores Delgado señala que algunos maestros, entre ellos Mena y Villarejo, fueron formados bajo la premisa de «servir» al Estado, pero en la práctica se les inculcó una lealtad política que, según ella, ha contribuido a la endogamia y al sesgo conservador que hoy se observa en la cúpula judicial.







