El fuego baja al nivel 1 de riesgo pero mantiene un perímetro de 75 kilómetros y numerosos puntos calientes en Arribes del Duero
El incendio declarado el 29 de julio en Fermoselle (Zamora) sigue sin controlarse después de haber calcinado más de 11.000 hectáreas, aunque la superficie quemada no ha aumentado desde el domingo. El fuego, que obligó a evacuar a cerca de un millar de personas de catorce localidades, ha bajado del nivel de riesgo 2 al 1, dentro de una escala de 0 a 3.
El operativo, coordinado por el Centro Provincial de Mando de Zamora, centra sus esfuerzos en los puntos calientes, especialmente en la zona de Arribes del Duero, a la altura de Mámoles, y en el arribe del Tormes, al sur de Fermoselle, en el entorno del puente de San Lorenzo. Según explicó este lunes José Luis Gutiérrez, jefe de jornada del centro, se siguen detectando «pequeños avistamientos» de humo dentro del perímetro, asociados a montones de paja y árboles de gran tamaño que aún humean.
Las principales dificultades para la extinción son el «fuerte viento, sobre todo rachas» por la tarde, así como «la verticalidad» y lo «penoso» del trabajo en las zonas más hondas del arribe, donde se producen desprendimientos. El dispositivo ha extremado la vigilancia y el remate de los puntos calientes, tras realizar durante la noche un repaso de las zonas que han sido efectivas.
En el lado positivo, la bajada de las temperaturas, aunque mínima, y el aumento de la humedad relativa «benefician a la extinción». El incendio afecta al Parque Natural Arribes del Duero, un espacio protegido que añade complejidad a las labores de control.
Fuente: ABC (España)
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