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Vie. Oct 2nd, 2026
El Ejército español integra la guerra robótica en su doctrina
El Periódico (Política)
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El general Morón califica la Operación Vivaldi de ‘amanecer de la maniobra robótica’ y España prueba 26 prototipos en Eslovaquia

Mykhailo Fedorov, exministro ucraniano de Defensa e ingeniero, presentó su proyecto Ejército de Robots, un sistema de máquinas autónomas destinado a sustituir a soldados humanos en misiones de alto riesgo. Las imágenes de drones humanoides, vehículos kamikaze y sensores ocultos en el barro, difundidas en un vídeo, han avivado el debate sobre la robotización de la guerra. Mientras Estados Unidos inauguraba el 30 de septiembre su primer Mando de Guerra Autónoma, el Ejército de Tierra español ya estudia cómo aplicar esas lecciones en su doctrina.

El general de División Fernando Luis Morón, director de Doctrina, Orgánica y Materiales del Ejército, calificó el jueves en Toledo la Operación Vivaldi —la ofensiva ucraniana para recuperar cinco localidades en Luhansk— como «el amanecer de la maniobra robótica». Según su análisis, la batalla demostró que los robots no solo pueden reemplazar a los humanos en tareas peligrosas, sino que ya dominan el frente en lo que el Ejército denomina «duelos de máquinas».

Según el análisis del general, drones aéreos transportaron drones terrestres kamikazes y los soltaron diez kilómetros detrás de las líneas rusas. Morón resumió en el Foro 2E+I Ejército 35, celebrado en la Academia de Infantería de Toledo, que la masa es importante. El general señaló que la guerra robótica exige plataformas eficientes y baratas, no solo tecnología puntera.

El manual ucraniano del siglo XXI

La Operación Vivaldi combinó guerra electrónica, drones de reconocimiento y pelotones de asalto robótico para liberar 178 kilómetros cuadrados de territorio. Según datos analizados por el Ejército español, los robots cumplieron tres funciones clave: reconocimiento (infiltración aérea de drones terrestres en retaguardia enemiga), ataque (UGV —vehículos terrestres no tripulados— lanzando granadas contra búnkeres rusos y detonando como bombas), y desminado (eliminación de trampas explosivas sin riesgo para soldados).

Morón advirtió de que todo lo que se despliega será detectado y todo lo que sea detectado podrá ser destruido. Según Morón, esta ley de la nueva guerra explica por qué los ejércitos ya no concentran tropas en el frente: los humanos se esconden en la franja robótica, una zona donde solo se enfrentan máquinas. El concepto fue presentado en la feria IDEX de Abu Dabi en 2024.

España prueba prototipos en Eslovaquia

Mientras Ucrania y EE.UU. aceleran su carrera robótica, el Ejército español identifica «capacidades maduras» para adoptar. En la misión de liderazgo de una brigada OTAN en Eslovaquia, la Legión y los paracaidistas han probado 26 prototipos de 23 empresas españolas, ucranianas y alemanas. Entre ellos, mulas robóticas para transporte de munición, drones francotiradores y desactivadores de explosivos.

Morón destacó que la integración de sistemas autónomos en unidades de combate, apoyo logístico y apoyo al combate es un nicho industrial clave. Sin embargo, advirtió de que los robots humanoides son caros y vulnerables. La prioridad no son androides como los de Fedorov, sino plataformas baratas y numerosas, capaces de mantener el ritmo en un campo de batalla donde la detección equivale a la destrucción.

De los drones FPV a la franja robótica

El punto de inflexión llegó en febrero de 2022, cuando Ucrania detuvo columnas rusas con drones FPV (de bajo coste) y satélites de comunicaciones. Ese «campo de batalla transparente» —donde cada movimiento es rastreable— obligó a los ejércitos a adaptarse. Hoy, la «franja robótica» (antes llamada «franja de exterminio») es el escenario donde se deciden las batallas: drones aéreos lanzando UGV kamikaze, sensores ocultos en el barro, y trampas explosivas activadas por máquinas.

«La parálisis de la maniobra» —la imposibilidad de concentrar tropas sin ser detectadas— es la primera lección del manual ucraniano. Según Morón, la Operación Vivaldi demostró que los robots no solo reemplazan a los soldados, sino que también participan en las decisiones letales. Mientras España prueba prototipos en Eslovaquia, la pregunta es clara: ¿está el Ejército preparado para una guerra donde las máquinas eligen los blancos?

El Foro 2E+I Ejército 35, celebrado en la Academia de Infantería de Toledo, reunió a militares, ingenieros, docentes y ejecutivos de la industria de defensa para reflexionar sobre las necesidades de la Defensa y las soluciones españolas. En ese marco, el panel Robotización del Campo de Batalla sirvió para que el general Morón expusiera que lo observado en Ucrania, a 4.000 kilómetros de Toledo, puede ser el primer manual del siglo XXI de empleo de robótica en la guerra. La cita subraya que el Ejército español no se limita a contemplar el fenómeno, sino que lo integra en su doctrina y en la evaluación de capacidades industriales propias.

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