El órgano de gobierno de los jueces avala el modelo Barnahus para evitar la victimización secundaria y rechaza el síndrome de alienación parental.
El Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) ha emitido un informe en el que respalda el anteproyecto de reforma de la Ley Orgánica de Protección Integral de la Infancia y la Adolescencia frente a la Violencia (Lopivi), consolidando un modelo de protección judicial basado en el interés superior del menor como criterio operativo.
El órgano de gobierno de los jueces sostiene que la reforma convierte a niños y adolescentes en titulares plenos de derechos, superando la concepción asistencial anterior, en línea con la Convención sobre los Derechos del Niño. Además, subraya que el interés superior deberá determinarse mediante una evaluación individualizada que motive la ponderación de los derechos en conflicto.
El informe también respalda la participación efectiva del menor en todas las decisiones que le afecten, eliminando la edad como obstáculo, y la incorporación del principio de diligencia debida, que obliga a los poderes públicos a actuar con agilidad para prevenir y reparar la violencia contra menores.
El CGPJ destaca el modelo Barnahus como referencia para una justicia adaptada a la infancia, concentrando en un único entorno la intervención judicial, policial, sanitaria y psicológica, con el fin de evitar que el menor repita su relato y reducir la victimización secundaria. Asimismo, rechaza el uso del síndrome de alienación parental en los procedimientos judiciales.
Fuente: El Confidencial







