La primera ministra Mette Frederiksen anuncia un acuerdo inminente para la defensa del Atlántico Norte tras reunirse con Jens-Frederik Nielsen
Un pacto sobre la seguridad en el Ártico unirá a Dinamarca, Groenlandia y Estados Unidos. La primera ministra danesa, Mette Federasen, confirmó este 19 de septiembre la cercanía de un acuerdo tripartito. La jefa de Gobierno detalló que la medida fortalece el flanco norte de los aliados occidentales.
En un comunicado oficial emitido a primera hora, Federasen valoró el entendimiento mutuo. «Me complace que exista la posibilidad de un buen acuerdo para Groenlandia, el Reino de Dinamarca y los Estados Unidos», declaró. A su juicio, el texto inminente «refuerza … Nuestra seguridad común en el Ártico y la zona del Atlántico Norte y, por tanto, también es bueno para la OTAN y para Europa».
El anuncio coincidió con un encuentro institucional de alto nivel. La mandataria danesa difundió en su cuenta de Instagram una imagen junto a Jens-Frederik Nielsen, presidente del Gobierno groenlandés. La fotografía ratifica la sintonía entre Copenhague y Nuuk en esta negociación exterior.
El encaje de Nuuk en la soberanía de Copenhague
Groenlandia forma parte formal del Reino de Dinamarca con un estatuto de amplia autonomía interna. El territorio gestiona sus recursos naturales, su política fiscal y sus servicios públicos locales. Sin embargo, los asuntos exteriores, la defensa y la política monetaria corresponden de manera exclusiva a las instituciones centrales danesas.
Este reparto de competencias exige una consulta permanente entre ambas capitales ante cualquier tratado militar. Las autoridades groenlandesas reclaman mayor protagonismo en las decisiones que afectan a su territorio geográfico. La presencia de Nielsen en la capital danesa refleja la necesidad de preservar esa coordinación bilateral antes de sellar acuerdos con terceras potencias.
La cooperación militar de Washington en la isla no es nueva. La base aérea de Thule, actualmente denominada Base Espacial Pituffik, opera en territorio groenlandés desde la Guerra Fría. La instalación forma parte de la red de alerta temprana y vigilancia espacial estadounidense bajo tratados bilaterales suscritos a mediados del siglo XX.
El peso geoestratégico del flanco polar
El océano Ártico concentra una competencia creciente entre grandes potencias globales. El deshielo progresivo facilita la apertura de rutas marítimas polares más cortas entre Asia y Europa. Además, la región alberga reservas estratégicas de minerales críticos y materias primas esenciales para la industria moderna.
Rusia mantiene una presencia militar activa en sus bases septentrionales mediante submarinos y sistemas de misiles. Por su parte, la OTAN busca asegurar el corredor marítimo conocido como la brecha GIUK, que abarca Groenlandia, Islandia y el Reino Unido. Este paso marítimo resulta vital para garantizar las comunicaciones navales defensivas en el Atlántico Norte.
El entendimiento entre Nuuk, Copenhague y Washington persigue estabilizar este perímetro frente a incursiones exteriores. El consenso institucional entre Frederiksen y Nielsen facilita la ratificación del compromiso militar sin fricciones internas en el reino danés. La firma definitiva fijará nuevas condiciones de despliegue defensivo y vigilancia coordinada en el polo norte.







