Cuatro ciudadanos marroquíes fueron detenidos y un sargento resultó herido; la UMT exige a la ministra Robles una revisión urgente de la normativa de seguridad
El sábado 29 de agosto de 2026 la Policía Nacional detuvo a cuatro ciudadanos marroquíes en situación irregular tras lanzar piedras contra un grupo del Grupo de Regulares en Ceuta, hiriendo a un sargento del Ejército español.
El hecho ocurrió en las inmediaciones de la gasolinera junto a la puerta trasera de Murallas Reales, en la avenida Martínez Catena; los agresores fueron perseguidos hasta la playa del Chorrillo, donde la Guardia Civil del Grupo de Reserva y Seguridad intervino y capturó a tres de los sospechosos, mientras el cuarto, menor de edad, escapó.
El Ministerio de Defensa emitió un mensaje en X expresando su deseo de «pronta recuperación» para los militares heridos y resaltó el compromiso de las Fuerzas Armadas con los ceutíes y con España.
La Unión de Militares de Tropa (UMT) y la Asociación de Tropa y Marinería Española (ATME) calificaron el ataque de «emboscada violenta», recordando que ya habían advertido formalmente sobre el riesgo para las dotaciones desplegadas en la zona y denunciando la falta de un marco normativo claro que garantice la autoprotección de los efectivos.
Ante la situación, la UMT solicitó a la ministra de Defensa, Margarita Robles, una «revisión inmediata y urgente de los protocolos de seguridad y del marco legal de actuación», argumentando que los militares no pueden permanecer desamparados por su propia administración.
El incidente se suma a una emboscada nocturna de la misma semana que obligó a varios efectivos a retirarse por inferioridad, y a la detención previa de doce inmigrantes marroquíes, de los cuales once fueron expulsados, subrayando la escalada de tensiones en la frontera norte de Ceuta.
Fuente: El Debate







