Miles de ceutíes se manifiestan contra la gestión del Gobierno y denuncian que la situación «no está normalizada», mientras los inmigrantes permanecen en las calles
Miles de ceutíes se han manifestado este domingo en las calles de la ciudad autónoma para exigir la dimisión del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y soluciones urgentes ante la crisis migratoria que ha dejado a miles de inmigrantes ilegales en la vía pública en los últimos días.
Los concentrados, que corearon consignas como «¡Sánchez dimisión!», acusan al Ejecutivo de falta de gestión tras la llegada masiva de migrantes, una situación que, según denuncian, dista de estar bajo control, como afirma el Gobierno. La protesta refleja el hartazgo de una población que reclama medidas concretas para frenar el flujo migratorio y garantizar el control de las fronteras.
La crisis se enmarca en un contexto de tensión recurrente en Ceuta, donde la presión migratoria se ha intensificado en los últimos años. La ciudad autónoma, con una población de unos 83.000 habitantes, carece de competencias en materia de extranjería, que dependen del Gobierno central. Esto ha generado roces constantes entre las autoridades locales y el Ejecutivo, que es quien decide sobre el despliegue de recursos policiales y la gestión de los centros de acogida.
La manifestación coincide con la presencia de miles de inmigrantes en las calles, una imagen que contrasta con las declaraciones del Gobierno, que ha insistido en que la situación está bajo control. Los ceutíes, sin embargo, denuncian que la falta de infraestructuras y la saturación de los centros de acogida han agravado el problema, dejando a los migrantes en condiciones precarias.
El alcalde de Ceuta, Juan Jesús Vivas (PP), ha respaldado las protestas y ha criticado la «pasividad» del Gobierno central. Vivas, que gobierna en coalición con Vox, ha exigido un plan de choque para devolver a los migrantes a sus países de origen y reforzar la seguridad en la frontera. La oposición, liderada por el PSOE en el Congreso, ha pedido «responsabilidad» y ha acusado al PP de «politizar» la crisis.
La situación en Ceuta se produce en un momento clave para el Gobierno, que enfrenta críticas por su gestión migratoria en un año marcado por la proximidad de las elecciones europeas. La crisis podría reavivar el debate sobre la política de fronteras y la colaboración con Marruecos, un aliado clave en la contención de los flujos migratorios.
Fuente: El Debate
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