La Policía Nacional refuerza funcionarios pero la falta de intérpretes frena el proceso, acumulando expedientes pendientes desde jornadas anteriores
Ceuta colapsa con cientos de migrantes en fila sin traductores para su filiación
La Policía Nacional refuerza funcionarios, pero la falta de intérpretes frena el proceso, acumulando expedientes pendientes desde jornadas anteriores
Ceuta amaneció este lunes con cientos de migrantes esperando ante la Jefatura Superior de la Policía Nacional para ser filiados, en una jornada marcada, por las demoras pese al refuerzo de funcionarios. La falta de traductores ha impedido avanzar al ritmo previsto, según fuentes policiales, obligando a los agentes a organizar colas que se extendieron hasta el antiguo Teatro Cervantes.
La Policía Nacional distribuyó a los grupos por género y edad —mujeres y niñas por un lado, hombres y menores por otro—, pero el elevado número de personas dificultó mantener el orden en algunos momentos. El procedimiento de filiación, paso previo para tramitar los expedientes de protección internacional o repatriación, acumula retrasos que pensionan el sistema, especialmente en días con alta afluencia como el de hoy.
El Gobierno ha incrementado en los últimos días el personal dedicado a estas labores, aunque la medida choca con la escasez de intérpretes. La comunicación con migrantes de distintos países requiere mediación lingüística, lo que ralentiza el proceso incluso con más funcionarios disponibles. Fuentes policiales confirmaron que la organización de la espera se ha vuelto prioritaria para evitar incidentes, mientras los expedientes se acumulan.
Este cuello de botella afecta directamente a la gestión de los flujos migratorios en la ciudad autónoma, donde la filiación es el primer paso para derivar a los migrantes a centros de acogida o iniciar trámites de retorno. La situación se repite en jornadas con alta presión, como la actual, sin que se haya resuelto la carencia de recursos humanos especializados en traducción.
La Jefatura Superior de Policía en Ceuta, dependiente del Ministerio del Interior, es la encargada de centralizar estos trámites. Su capacidad operativa condiciona el ritmo al que se resuelven los expedientes, que pueden prolongarse durante semanas o meses en función de la carga de trabajo y los recursos disponibles.
Según fuentes policiales, la falta de traductores ha sido un problema recurrente en las últimas semanas, lo que ha obligado a los agentes a priorizar la organización de la espera para evitar incidentes. A pesar del refuerzo de funcionarios, la situación sigue siendo tensa, especialmente en días con alta afluencia como el de hoy.
Fuente: Agencia EFE







