La alcaldesa del PP responde a las críticas de la candidata socialista por la gestión de lluvias y desaloja del estadio durante el partido Levante-Athletic
La alcaldesa de Valencia, María José Catalá, ha respondido con dureza a las acusaciones de Pilar Bernabé, candidata socialista a la alcaldía y delegada del Gobierno, por la gestión del temporal de lluvias del pasado miércoles. Catalá, del PP, ha tachado de «rascar donde no hay» las críticas de Bernabé, quien reprochó no haber suspendido el partido entre Levante y Atlética de Bilbao ni convocar antes el Centro de Coordinación Operativa Local (Ce copal).
Bernabé, que aspira a recuperar la alcaldía para el PSOE tras 36 años, cuestionó la decisión de no paralizar el encuentro deportivo y la falta de convocatoria del Ce copal pese a la alerta naranja por lluvias. Catalá, en cambio, ha señalado que fue el Cuerpo Nacional de Policía quien ordenó el desalojo del estadio Ciutat de Valencia «en plena tormenta», algo que considera «poco conveniente».
La alcaldesa también ha cuestionado la declaración de alerta naranja, recordando que las lluvias fueron «las más intensas en el tiempo más corto de los últimos diez años». Además, ha criticado la falta de preparación de la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ), acusándola de no convocar la Junta de Gobierno desde verano, como pidió la Generalitat, ni de tener implementados los sensores de alerta temprana en el río Ebro.
Catalá ha defendido que el Ayuntamiento de Valencia sí convocó los Ce copal «oportunos» y que el consistorio estaba preparado desde el martes. La tensión entre ambas refleja el contexto previo a las elecciones municipales de mayo de 2027, donde el control de la ciudad será clave.
Además, la alcaldesa cuestionó la preparación de la CHJ, señalando que la alerta hidrológica se produjo después del Carcaixent y que la Confederación no había convocado la Junta de Gobierno desde el verano, a pesar de la solicitud de la Generalitat. Este detalle subraya la percepción de la alcaldesa de que la gestión hidrológica no estuvo a la altura de la magnitud del temporal.







