El sistema público de emergencias de Guadalajara inicia un despliegue pionero para salvar vidas en hemorragias graves durante el traslado hospitalario
Castilla-La Mancha ha puesto en marcha este mismo año la transfusión sanguínea pre hospitalaria en sus unidades de reanimación móvil, convirtiéndose en la primera comunidad autónoma de España en incorporar esta técnica. El servicio, desplegado inicialmente en Guadalajara, permite administrar sangre a pacientes con hemorragias graves en el lugar del accidente y durante su traslado al hospital, reduciendo el tiempo crítico entre la lesión y la atención especializada.
Esta medida, que forma parte de la modernización del sistema de emergencias 061, se enmarca en un protocolo ya probado en otros países europeos como Francia o Alemania, donde ha demostrado reducir la mortalidad en casos de traumatismos graves. Según datos de la Consejería de Sanidad regional, las hemorragias no controladas son responsables del 40% de las muertes en accidentes de tráfico, una cifra que podría disminuir con este avance. El despliegue en Guadalajara es el primer paso para extenderlo progresivamente al resto de la región.
La iniciativa, que cuenta con la colaboración de la Cruz Roja y el Hospital de Guadalajara, ha sido posible gracias a una inversión de 1,2 millones de euros en equipamiento especializado y formación del personal sanitario. Los pacientes que más se benefician son aquellos con traumatismos graves, politraumatizados o víctimas de accidentes laborales, donde cada minuto cuenta. La comunidad autónoma ya había adelantado en 2025 la incorporación de desfibriladores en taxis y autobuses urbanos, consolidándose como referente en innovación en emergencias.
Aunque el modelo se replica en otras autonomías, como Cataluña o Madrid, Castilla-La Mancha es la primera en integrarlo de forma sistemática en las UVI móviles. La Generalitat valenciana, por ejemplo, lo aplica solo en casos puntuales tras solicitud expresa, mientras que en Andalucía aún se encuentra en fase experimental. La diferencia radica en el compromiso de la Junta de Castilla-La Mancha con la formación continua del personal y la coordinación con los servicios de urgencias hospitalarias, según fuentes de la Consejería.






