El vicepresidente primero y consejero de Desregulación, Familia y Ayudas Sociales vincula el repunte delictivo con fenómenos criminales extranjeros nunca vistos en años recientes
El vicepresidente primero de la Junta de Castilla y León, Carlos Pollán, visitó este martes el centro de menores infractores Zambrana en Valladolid y afirmó que la delincuencia está creciendo, señalando un aumento de ingresos en el centro como reflejo de la situación en la calle.
Pollán, que también ejerce como consejero de Desregulación, Familia y Ayudas Sociales, explicó que el incremento de actividad delictiva se debe, en muchos casos, a una delincuencia importada de tipología que no se había observado en España desde hace varios años.
El comentario del dirigente regional implica a las familias de menores infractores, que ven agravarse la vulnerabilidad de sus hijos, y a las autoridades locales de Valladolid, que deberán reforzar la coordinación con la Junta para atender la nueva ola de conductas delictivas.
Este aviso se produce en un contexto en el que la Junta de Castilla y León ha venido recibiendo críticas de partidos de oposición por la percepción de inseguridad en la región, lo que podría influir en la agenda política de cara a las próximas elecciones autonómicas.
El propio centro Zambrana, cuya misión es la reinserción de menores en conflicto con la ley, registra un mayor número de ingresos, un dato que la propia administración ha señalado como indicio de que la criminalidad en la calle está escalando y que las medidas de prevención actuales podrían resultar insuficientes.
El vicepresidente destacó que la realidad en el Zambrana refleja la situación en la calle, subrayando la necesidad de una respuesta institucional que aborde tanto la prevención como la rehabilitación de los menores involucrados.
Fuente: ABC







