Sumar, Podemos, ERC y Bildu acusan a Marruecos de usar la migración como arma, mientras el ministro culpa al PP y Vox de sembrar sospechas
El ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, declaró que no existe evidencia de que Marruecos haya impulsado o liderado la entrada masiva de 80.000 inmigrantes irregulares en la valla de Ceuta.
Su pronunciamiento contrastó con la postura de los socios del PSOE, que desde Sumar y Podemos hasta ERC y Bildu responsabilizaron al régimen marroquí, calificándolo de «sanguinario» y acusándolo de utilizar a su población como instrumento de presión sobre España.
Los antecedentes de asaltos fronterizos refuerzan la tensión: en mayo de 2021, 10.000 inmigrantes cruzaron Ceuta en 48 horas tras la inacción marroquí por la hospitalización del líder del Frente Polisario; en agosto de 2014, más de un millar de personas llegaron en patera después de que la Guardia Civil interceptara el yate privado del rey Mohamed VI.
Los parlamentarios también cuestionaron la política exterior del Gobierno. El portavoz de EH Bildu, Jon Iñarritu, acusó al ejecutivo de ser «paga fantas» del régimen alauí, mientras que Enric Morera (Compromís) y Tema Guijarro (Sumar) preguntaron por la «hipoteca» que España tendría con Marruecos y señalaron que las concesiones habrían servido para «asfixiar a Ceuta».
En respuesta, Bolaños dirigió sus críticas al PP y a Vox, a quienes consideró responsables de lanzar insidias sin fundamento y de faltar a la diplomacia básica, recordando que la competencia en relaciones exteriores corresponde al presidente del Gobierno y al ministro de Exteriores.
El debate se extendió a otras formaciones: el PNV, a través de Mikel Legarda, exigió una revisión exhaustiva de la vigilancia fronteriza marroquí; Junts, por su parte, tildó al Ejecutivo de «incapaz de gestionar las fronteras europeas» y de actuar «tarde y mal» durante la crisis.
El ministro también recordó que el resto de ministros, cuando se les preguntaba por el papel de Marruecos, se limitaban a repetir que es «un socio fiable y leal» sin aportar más explicaciones ni impresiones, lo que ha irritado a los socios del PSOE.
Fuente: 20minutos







