El fuego deja tres personas heridas y obliga a desplegar a más de un centenar de efectivos del Infoca en la localidad malagueña
Un total de 50 vecinos de la urbanización Montemayor han dejado sus casas este domingo por el fuego declarado en el paraje Ermita del Rosario. El municipio malagueño de Benahavís afronta las consecuencias de este incendio forestal. La Junta de Andalucía activó la situación operativa 1 en fase de emergencia del Plan Infoca.
El balance sanitario arroja tres personas heridas hasta el momento. Los servicios de emergencias trasladaron a una de ellas al Hospital Regional Universitario de Málaga. Esta persona permanece en observación debido a quemaduras. Un bombero del Infoca sufrió una fractura de muñeca tras una caída durante los trabajos de extinción. El personal sanitario atendió a un tercer afectado por inhalación de humo en el municipio.
Las llamas no han provocado la pérdida de ninguna vivienda en el entorno de la urbanización. La incidencia se concentró en elementos exteriores. Se han registrado deterioros concretos en terrazas, entradas de parcelas y rejas perimetrales. Los bomberos y las brigadas forestales centraron sus esfuerzos en levantar líneas de defensa para blindar los inmuebles habitados.
El acceso por carretera a Benahavís permanece cerrado al tráfico. La administración autonómica evalúa si permite el regreso de las personas que salieron de la localidad por la mañana. Esta evaluación se coordina con el alcalde del municipio, José Antonio Mena. Las autoridades locales y técnicas analizan la seguridad en las vías antes de autorizar cualquier desplazamiento de retorno.
El operativo sobre el terreno y las condiciones meteorológicas
Las tareas de extinción reúnen a 115 efectivos terrestres en el perímetro. La Junta de Andalucía destinó a la zona 22 medios aéreos y dos máquinas buldócer. El operativo cuenta con personal especializado de la Brica y diversos servicios locales de apoyo ante emergencias en el terreno.
La orografía del terreno complicó el avance de los equipos desde las primeras horas. La zona presenta barrancos y cuencas profundas. Estas formas del relieve propiciaron diferentes alineaciones del fuego hacia varios puntos. El avance de las llamas contó además con rachas de viento de levante que llegaron a los 50 kilómetros por hora durante la tarde.
Las previsiones técnicas apuntaban a una reducción notable del viento nocturno hasta el entorno de los 14 kilómetros por hora. La dirección técnica del Infoca definió como objetivo prioritario contener la cabeza del frente. El operativo busca impedir que la lumbre progrese en dirección norte. De forma paralela, las cuadrillas mantienen la vigilancia sobre las urbanizaciones de Montemayor y La Coja.
La cronología del aviso y el fallo en la red telefónica
El primer aviso ciudadano entró en el Servicio de Emergencias 112 a las 12:37 horas. La llamada alertaba del inicio de las llamas a la altura de la Ermita del Rosario. Esta zona linda con espacios de tránsito habitual y áreas habitadas del término municipal.
La Agencia de Emergencias de Andalucía emitió un mensaje mediante el sistema Es-Alert a las 14:34 horas. El envío masivo ordenaba el confinamiento de la población local en sus domicilios. Parte de la ciudadanía no llegó a recibir el aviso automático en sus teléfonos móviles. El paso del fuego dañó la conexión por cable que abastece las antenas locales, lo que interrumpió la señal móvil en varios sectores del municipio.
El protocolo de protección civil y el encuadre autonómico
La activación de la situación operativa 1 del Plan Infoca responde a un marco técnico reglado. Esta fase entra en vigor cuando el fuego puede amenazar bienes de naturaleza no forestal. Implica además que las autoridades deben aplicar medidas de socorro o evacuación preventiva para proteger a los habitantes.
La comunidad autónoma ostenta las competencias exclusivas en materia de montes y gestión forestal según su marco estatutario. Esta atribución otorga a la Junta de Andalucía el mando único sobre los medios materiales y humanos de extinción dentro de su territorio. La dirección técnica asume el control del Puesto de Mando Avanzado instalado en el municipio. Desde esa infraestructura se coordinan los efectivos autonómicos y los recursos municipales.
El sistema Es-Alert forma parte de la Red de Alerta Nacional gestionada por Protección Civil. Esta herramienta envía notificaciones directas a los dispositivos conectados a las antenas de telefonía de un área geográfica concreta. La efectividad del sistema depende de la operatividad técnica de las estaciones base. La avería del cableado en Benahavís evidenció la vulnerabilidad de las comunicaciones cuando las llamas alcanzan infraestructuras de transporte de datos.
Los municipios situados en la interfaz urbano-forestal de la Costa del Sol concentran planes de autoprotección específicos. Las urbanizaciones dispersas exigen concentrar recursos en la defensa perimetral de las viviendas. Esta distribución condiciona las labores directas sobre el frente de llama, ya que la salvaguarda de vidas y residencias tiene prioridad operativa sobre la masa forestal.
El escenario técnico para el control del fuego
El descenso de las temperaturas nocturnas y la moderación del viento facilitan la labor de las brigadas de tierra. Sin embargo, la ausencia de los 22 medios aéreos durante la noche obliga a redoblar el trabajo manual con herramientas y maquinaria pesada. Los dos buldóceres abren fajas auxiliares para cortar el combustible vegetal en los puntos críticos del avance.
El dispositivo mantiene la previsión de una noche de trabajo intenso para consolidar el perímetro. El personal técnico vigila los puntos calientes en las vaguadas para evitar rebrotes imprevistos. Las decisiones sobre la reapertura de accesos viales y el regreso de los evacuados dependen de la estabilización del frente norte durante las primeras horas de la mañana.







