La Fiscalía de Ruán investiga un acto malintencionado y confirma que el maquinista dio negativo en drogas; una joven de 18 años sigue en estado muy grave.
Un tren regional que cubría el trayecto entre Ruán y Caen, en el norte de Francia, descarriló el viernes a las 19:45 horas y dejó 44 heridos. El siniestro ocurrió entre Tourville y Elbeuf-Saint-Aubin, a la altura del municipio de Cléon, en el departamento de Seine-Maritime. La principal hipótesis de los investigadores es un acto humano malintencionado, según informó el canal BFMTV citando una fuente policial.
El presidente de la región de Normandía, Hervé Morin, vinculó el accidente a la presencia de una barra de hierro de unos 300 kilos en la vía. En declaraciones al medio Ouest France, Morin afirmó que esa barra «no llegó allí por casualidad» y pidió un procedimiento judicial «extremadamente riguroso» para identificar al responsable. La Fiscalía de Ruán anunció que la pasajera de 18 años fue evacuada en urgencia absoluta, mientras que los otros 43 heridos recibieron atención en urgencia relativa.
Los primeros agentes que llegaron al lugar practicaron al maquinista las pruebas de detección de sustancias prohibidas. Todas dieron resultado negativo, según la Fiscalía. Ese dato descarta el consumo de drogas como causa del descarrilamiento y refuerza la línea de investigación que apunta a una acción externa sobre la infraestructura.
La figura jurídica del acto malintencionado en Francia
La hipótesis que maneja la policía francesa se encuadra en la figura del acto malintencionado, un concepto jurídico del país vecino que abarca desde el sabotaje hasta los actos vandálicos. No se limita a la destrucción directa de equipos: también cubre cualquier intervención deliberada sobre instalaciones que ponga en riesgo la seguridad. En este caso, la presencia de un objeto metálico de gran peso sobre la vía encaja en ese marco, aunque la investigación sigue abierta y ninguna autoridad ha identificado todavía a un sospechoso.
La distinción importa para el proceso penal. Un acto malintencionado no se persigue igual que un accidente fortuito ni que un fallo técnico de mantenimiento. Si se confirma esa calificación, el expediente pasa a manos de un juez de instrucción y las penas pueden ser muy superiores a las de una negligencia. La Fiscalía de Ruán ya asumió la dirección de las diligencias y coordina las pruebas sobre el terreno.
El testimonio de los viajeros y el estado de los heridos
Un pasajero de 24 años, identificado como Louis, relató al canal público Ici cómo vivió el descarrilamiento. Contó que al principio notó unas sacudidas que le parecieron normales, pero que «a los dos o tres segundos se volvió cada vez más fuerte». Según su relato, dejó de sostenerse en su asiento y tuvo que agarrarse al de delante. Las ventanas explotaron parcialmente, sobre todo en la parte delantera del vagón, y las piedras de la vía salieron volando por el interior. «Todavía estoy temblando», añadió.
La mujer de 18 años en estado muy grave es la única víctima cuya situación se ha calificado como urgencia absoluta. Los otros 43 heridos presentan cuadros de urgencia relativa, lo que en la terminología sanitaria francesa indica que su vida no corre peligro inmediato, aunque requieren atención hospitalaria. La evacuación de la joven se realizó con prioridad sobre el resto de los atendidos.
Qué se juega Normandía con este expediente
La línea Ruán-Caen es un eje regional que conecta dos ciudades clave de Normandía y da servicio a desplazamientos diarios de trabajadores y estudiantes. Un sabotaje sobre esa infraestructura, si se confirma, afectaría a la percepción de seguridad del transporte ferroviario regional, competencia del ejecutivo que preside Hervé Morin. El propio Morin ya reclamó que se esclarezca la autoría antes de cualquier conclusión, lo que sitúa la investigación como asunto político de primer orden en la región.
La investigación se centra ahora en determinar cómo llegó la barra de hierro hasta la vía y quién pudo colocarla. La Fiscalía de Ruán no ha facilitado por el momento ninguna detención ni ha identificado a personas concretas en relación con los hechos. El expediente sigue bajo secreto de instrucción mientras los agentes analizan las pruebas recogidas en el tramo entre Tourville y Elbeuf-Saint-Aubin.







