El sistema de apertura con tarjeta desconocida para los residentes genera acumulación de residuos y riesgo sanitario en Compostela
Vecinos del barrio compostelano de O Castiñeira han comenzado a acumular bolsas de basura en la acera tras la instalación de contenedores inteligentes que solo se abren con una tarjeta de la que la mayoría no disponía. La medida, implementada hace unos días, ha dejado a los residentes sin opción para depositar sus residuos orgánicos, generando montañas de desechos expuestos al sol y creando condiciones propicias para la proliferación de insectos y moscas.
El problema surge porque los nuevos contenedores, diseñados para optimizar la gestión de residuos, requieren una tarjeta específica que no fue comunicada previamente a los vecinos. Sin acceso al sistema, muchos han optado por dejar las bolsas en el suelo, lo que ha derivado en un escenario de insalubridad en pleno centro urbano.
La situación refleja un fallo en la comunicación con los afectados, ya que no se informó con claridad sobre los requisitos para usar los nuevos contenedores. Aunque el Ayuntamiento de Santiago de Compostela no ha detallado aún una solución concreta, la acumulación de residuos en la vía pública podría derivar en sanciones o multas por incumplimiento de las normas de limpieza.
Este caso pone de manifiesto los riesgos de implementar tecnologías avanzadas sin garantizar su accesibilidad para todos los ciudadanos, especialmente en zonas residenciales donde la gestión de residuos es una necesidad cotidiana. La falta de coordinación con los vecinos ha convertido una medida de modernización en un problema de convivencia y salud pública.
La fotografía, unas horas después, muestra pequeñas montañas de residuos en la acera a 30 grados al sol, creando un escenario perfecto para la proliferación de insectos y moscas que algunos ya han empezado a detectar.






