El expresidente del PP revive la crisis de Perejil para defender su política de firmeza con Marruecos
El expresidente del Gobierno José María Aznar visitó este jueves Ceuta para mostrar su «total apoyo y solidaridad» a los vecinos y al presidente de la ciudad, Juan Jesús Vivas, en un contexto marcado por la llegada masiva de inmigrantes a finales de julio.
Aznar aprovechó su intervención para criticar la gestión del Ejecutivo de Pedro Sánchez, asegurando que «la integridad nacional no tiene vacaciones» y que «ante una situación así solo cabe la firmeza, porque la debilidad es y será siempre provocadora». El expresidente alineó su discurso con el del líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, al afirmar que «se ha violado la integridad territorial de España» y exigir que «quien asalta nuestra frontera no puede permanecer aquí».
El PP destacó que la visita servía para reivindicar la gestión de Aznar frente a Marruecos, recordando especialmente la crisis del islote de Perejil en julio de 2002. Entonces, el Gobierno de Aznar respondió con la «Operación Romeo-Sierra», recuperando el control del territorio en minutos y sin bajas, tras el fracaso de las gestiones diplomáticas. El episodio, resuelto con mediación de EE.UU., es uno de los argumentos centrales del PP para presentar la etapa de Aznar como un periodo de firmeza ante Rabat.
El ministro de Presidencia, Félix Bolaños, respondió durante su comparecencia en la Comisión Mixta de Seguridad Nacional, subrayando que Sánchez ha visitado Ceuta cuatro veces como presidente, la última este mes, mientras que Aznar no lo hizo nunca como jefe del Ejecutivo. Bolaños criticó que el expresidente solo haya acudido ahora, ya fuera de la Moncloa.
Aznar también evocó una conversación con el rey Hassan II de Marruecos en 1998, en la que el monarca alauí le advirtió: «Marruecos todavía no va a declarar la guerra a España por Ceuta y Melilla». Aznar respondió: «Majestad, hace bien. Nosotros haríamos todo lo posible y estoy seguro de que la ganaríamos». Para el PP, este episodio refuerza la imagen de una política exterior basada en la defensa explícita de la soberanía española.
Fuente: El Confidencial Digital







