El ministro de Exteriores detalla la desinformación en TikTok y X pero no aclara por qué no actuó el 30 de julio
El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, atribuyó durante su comparecencia en el Congreso la crisis migratoria del 30 de julio en Ceuta a un bulo sobre una sentencia del Tribunal Supremo difundido en redes sociales como TikTok, X o WhatsApp. Según su versión, la desinformación movilizó a miles de migrantes y alimentó el miedo en Europa, pero no explicó por qué las fronteras españolas y europeas no ofrecieron resistencia suficiente.
Albares aportó datos que debilitan su propia defensa: el 90 % de quienes entraron irregularmente fueron devueltos a Marruecos en menos de 48 horas, y el intento del 15 de agosto fue frustrado gracias a la vigilancia marroquí, la acción diplomática y una campaña informativa. Sin embargo, estos éxitos posteriores refuerzan la pregunta clave: si España y Marruecos pudieron actuar con eficacia el 15 de agosto, ¿por qué no lo hicieron una semana antes?
El ministro destacó su coordinación casi diaria con su homólogo marroquí como prueba de eficacia, pero evitó detallar los avisos recibidos, la evaluación de inteligencia o el dispositivo previsto. Presentó una cronología de publicaciones en redes, pero no de decisiones gubernamentales. Mientras, el silencio sobre el giro español respecto al Sáhara Occidental y las contrapartidas en la relación con Rabat dejó sin respuesta aspectos clave de la política exterior.
Albares también reprochó a Italia y Dinamarca su falta de solidaridad y recordó el régimen específico de Ceuta y Melilla dentro de Schengen. No obstante, subrayó que la responsabilidad primaria recae en el Gobierno español, ya que Ceuta es territorio nacional antes que frontera europea. La ciudad, visitada oficialmente por el ministro por primera vez, requiere presencia institucional, inteligencia preventiva y una política con Marruecos basada en reciprocidad, no en dependencia.
El propio Albares ofreció los datos que debilitan su defensa y explicó que el 90 % de quienes habían entrado irregularmente fueron devueltos a Marruecos en menos de 48 horas. Además, señaló que la persona responsable de la crisis no tenía despacho ni en Rabat ni en Moncloa, sino que operaba desde un perfil en X y una contraseña de TikTok, lo que evidenció la falta de una estructura institucional clara para gestionar la situación.
Fuente: El Debate







