Núria Parlon destaca que el cese de Miquel Esquius por jubilación permitirá nombrar al nuevo comisario jefe con «naturalidad», tras años de inestabilidad política
La consellera de Interior de la Generalitat, Núria Parlon, ha anunciado que los Mossos d’Escuadra afrontarán en septiembre el relevo de su comisario jefe, Miquel Esquius, por jubilación, tras dos años al frente del cuerpo y en un contexto de «naturalidad y tranquilidad» inédito desde 2017.
Esquius, nombrado el 26 de agosto de 2024 por el Govern de Salvador Illa, será el primer comisario jefe en dejar el cargo sin ser destituido por motivos políticos desde que Josep Lluís Trapero fue cesado en octubre de 2017 bajo la aplicación del artículo 155. Desde entonces, los Mossos han encadenado siete cambios en la cúpula, la mayoría vinculados a tensiones entre el independentismo y el Gobierno central. Entre los relevos más polémicos figuran el cese de Ferran López en 2018 por el Govern de Joaquim Torra o la destitución de Eduard Sallent en 2024, días después de la huida de Carles Puigdemont tras su reaparición en Barcelona.
Parlon ha evitado confirmar si el próximo comisario jefe será una mujer —sería la primera en la historia del cuerpo—, pero ha subrayado que la estabilidad en el liderazgo es «clave» para reducir la delincuencia y mejorar la percepción de seguridad. «Quien asuma el cargo deberá continuar la estrategia de Esquius, centrada en incrementar la prevención, coordinarse con otras fuerzas de seguridad y reforzar la intervención en cuestiones de civismo», ha señalado. La consellera también ha destacado que el cuerpo afronta un «segundo despliegue» en los próximos años, con la jubilación de una «parte importante» de sus 25.000 efectivos previstos para 2030.
El nombramiento de Trapero como director general de la Policía en 2024 —anunciado por Illa durante la campaña electoral— ha aportado, según Parlon, «experiencia y conocimiento» a la gestión. Trapero, absuelto en 2020 por su papel en el referéndum del 1-O, había ocupado previamente la jefatura de los Mossos en dos etapas (2017 y 2020-2021). Su regreso al organigrama policial se produce en un momento de relativa calma institucional, aunque persisten desafíos como la coordinación con el Estado en materia de seguridad o la renovación generacional de la plantilla.
La estabilidad en los Mossos contrasta con la inestabilidad previa, marcada por ceses abruptos y disputas entre partidos. El último cambio antes de Esquius, en agosto de 2024, coincidió con la crisis política desatada por la fuga de Puigdemont, lo que llevó al Govern socialista a relevar a Sallent. Parlon ha insistido en que, pese a los vaivenes, el cuerpo ha mantenido su «vocación de servicio», aunque reconoce que la falta de continuidad en el liderazgo dificultó la implementación de estrategias a largo plazo.
Fuente: Agencia EFE







