El ministro de Exteriores italiano vincula la crisis de Ceuta a Marruecos y defiende la suspensión del Schengen con España, vigente desde hace dos semanas
El ministro de Exteriores italiano, Antonio Tajani, ha acusado al presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, de incentivar la inmigración irregular con medidas como amnistías masivas y ha justificado los controles fronterizos impuestos a viajeros procedentes de España. En una entrevista con el diario Corriere della Sera, Tajani afirmó que los problemas migratorios se originan en Marruecos, no en los controles italianos, que buscan evitar la entrada de inmigrantes ilegales y potenciales terroristas.
La tensión entre ambos países se remonta a la crisis migratoria en Ceuta, donde Italia suspendió temporalmente el acuerdo Schengen con España, aplicando controles en puertos y aeropuertos. España respondió con la misma medida, restableciendo controles a viajeros italianos. Sin embargo, matizó que la situación «no debe dramatizarse», comparándola con la suspensión del Schengen con Eslovenia, vigente desde hace dos años por ser «otra puerta de entrada a Europa».
El ministro italiano también se refirió a la decisión de Alemania de devolver a Italia a los inmigrantes irregulares que entraron por sus fronteras, un tema en debate mientras la UE decide la aplicación del tratado migratorio.
La crisis diplomática se enmarca en un contexto más amplio de discrepancias entre Italia y España sobre la gestión migratoria. Mientras Roma insiste en reforzar los controles fronterizos, el Gobierno español ha criticado estas medidas por considerarlas desproporcionadas y contrarias al espíritu de Schengen. La suspensión del acuerdo, que permite la libre circulación en la UE, afecta directamente a viajeros y empresas de transporte, aunque Tajani no precisó plazos para su levantamiento.
El conflicto refleja las diferencias en la política migratoria de la UE, donde países como Italia y Alemania priorizan la seguridad fronteriza, mientras otros, como España, abogan por soluciones coordinadas y menos restrictivas. La alusión de Tajani a Marruecos como origen del problema añade un nuevo frente de tensión, ya que España mantiene una relación estratégica con Rabat, clave para controlar los flujos migratorios hacia Ceuta y Melilla.
Fuente: La Razón







