León XIV pide en su mensaje para la Jornada Mundial del Migrante priorizar la reunificación familiar y evitar repatriaciones traumáticas
El papa León XIV reclamó este viernes que las instituciones prioricen la protección de los menores migrantes, citando específicamente la llegada de 1.898 niños y adolescentes a Ceuta el pasado 30 de julio, en el mensaje para la Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado.
El pontífice denunció que estos menores son los más vulnerables dentro de los flujos migratorios mundiales y subrayó que su sufrimiento incluye la pérdida de familiares, la exposición a violencia indescriptible y la separación forzosa durante las repatriaciones. En su discurso ante el Parlamento español el pasado 8 de junio, ya había instado a adoptar «una respuesta coordinada, solidaria y eficaz» que garantice «protección, acogida y oportunidades reales de integración».
León XIV destacó que la crisis no se limita a cifras: «Ante cada menor emigrante, estamos llamados a realizar un acto de humanidad y de fe». Entre las violaciones de derechos que enumeró figuran la trata, la explotación, el reclutamiento para conflictos armados, la violencia sexual y los matrimonios forzados. También pidió intervenir en los países de origen para «eliminar las causas que les obligan a huir» y garantizar en los países de llegada «el derecho a la vida, a la educación y a un desarrollo físico, mental y espiritual».
El mensaje llega en un contexto de tensión política en España por la gestión migratoria. Ceuta, ciudad autónoma con competencias en protección de menores, ha sido escenario de repetidos episodios de llegada masiva de migrantes, como el registrado en mayo de 2021, cuando más de 8.000 personas cruzaron la frontera en 48 horas. La legislación española obliga a las comunidades autónomas a asumir la tutela de los menores no acompañados, pero el sistema de acogida en Ceuta y Melilla —gestionado por el Gobierno central— ha sido criticado por saturación y falta de recursos.
El Papa también dirigió un llamamiento a las religiones para crear espacios donde los niños sean respetados en sus identidades culturales y prevenir el riesgo de radicalización por grupos extremistas. Su mensaje coincide con el inicio de la tramitación en el Congreso de una reforma de la Ley de Extranjería que busca agilizar los procesos de repatriación de menores.
Fuente: La Vanguardia (Política)







