Los radicales judíos permanecen a 15 metros de viviendas palestinas tras cuatro días de asedio con gases lacrimógenos y granadas aturdidoras
El Ejército israelí destruyó durante la madrugada del 13 de agosto un puesto de avanzada establecido por colonos judíos En la aldea palestina de Quera (Cisjordania ocupada), aunque no ha conseguido expulsar a los atacantes, que continúan a 15 metros de viviendas locales. Según testigos, las autoridades israelíes pidieron a los residentes palestinos que abandonaran sus hogares y evitaran desplazamientos «innecesarios» dentro del pueblo.
Qusay abu Ridi, vecino afectado, confirmó a EFE que el puesto fue desmantelado por fuerzas combinadas del Ejército, la Policía Fronteriza y la Policía israelí, pero los colonos siguen presentes en la zona. Abd Al Azim Wadi, jefe del consejo de Quera, detalló que el organismo militar COGAN anunció una evacuación probable de los colonos para hoy, aunque no se ha materializado. Mientras, dos familias palestinas, una con dos hijas, permanecen encerradas en sus viviendas desde el inicio del asedio, el pasado domingo.
El Ejército israelí reconoció en un comunicado la destrucción de dos puestos de avanzada ilegales en el Área B de Cisjordania —Quera y la aldea de Yalud—, pero solo detuvo a uno de los radicales. En Yalud, donde colonos acecharon a vecinos en abril, las fuerzas israelíes mantienen un despliegue tras desmantelar el puesto, aunque Mahamud Tubasi, expulsado de su casa en julio, denunció que las autoridades les prohibieron salir de sus hogares.
Durante el asedio en Quera, agentes israelíes lanzaron gases lacrimógenos y granadas aturdidoras, mientras decenas de colonos —muchos enmascarados— irrumpieron para impedir la expulsión. Vídeos y cámaras de vigilancia mostraron a soldados rezando y fotografiándose con los radicales en las primeras horas del conflicto. en un contexto donde organizaciones como Yesh Din denuncian impunidad sistémica: el último caso de un soldado israelí acusado formalmente por violencia contra palestinos data de 2019.
Todas las colonias israelíes en Cisjordania son consideradas ilegales según el derecho internacional, aunque el gobierno de Israel las apoya, financia y expande. La tensión en Quera refleja un patrón recurrente: asentamientos no autorizados que derivan en violencia contra civiles palestinos, con escasa intervención efectiva de las fuerzas de seguridad.
Fuente: Agencia EFE







