Las Fuerzas de Defensa de Israel califican de «ilegal e inaceptable» la acción de radicales en Qusra y despliegan un batallón adicional para controlar la zona
El ejército israelí desmanteló este miércoles una carpa instalada por colonos extremistas en el patio de una vivienda palestina en la aldea de Quera, en Cisjordania, tras bloquear su acceso con piedras para forzar el desalojo de la familia residente. Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) declararon el área como «zona militar cerrada», restringiendo el acceso solo a los habitantes locales, y advirtieron que aplicarán medidas disciplinarias a reservistas o soldados en activo involucrados en incidentes similares.
El portavoz militar confirmó que, el pasado lunes, varios uniformados fueron filmados rezando junto a los radicales bajo la carpa, un patrón recurrente en Cisjordania. Las FDI denunciaron que estas acciones «son ilegales, reprobables e inaceptables», ya que «perjudican a los residentes y perturban su vida cotidiana». Sin embargo, la Autoridad Nacional Palestina (ANP) acusa a las autoridades israelíes de apoyar estos actos para «expandir las colonias y forzar la expulsión de palestinos».
El Gobierno de Benjamín Netanyahu, por su parte, ha condenado los ataques, aunque los minimiza como acciones de un «grupúsculo violento minoritario», en contraste con lo que considera «terrorismo palestino organizado». La tensión en la zona se ha intensificado en los últimos años, con un aumento de agresiones de colonos —desde quemas de vehículos hasta asedios a viviendas— que afectan especialmente a comunidades beduinas en estructuras improvisadas. La ONU considera ilegales todas las colonias israelíes en territorio ocupado desde 1967.
La situación se agrava en un contexto de múltiples frentes abiertos para Israel: la guerra en Gaza contra Hamás, los enfrentamientos con Hezbolá en Líbano y la incertidumbre sobre las acciones de Irán, cuyo rumbo depende en parte de la política exterior de Estados Unidos bajo el liderazgo de Donald Trump. Este miércoles, las FDI anunciaron el despliegue de un batallón de infantería adicional en Cisjordania para «reforzar el control operativo», una medida que refleja la preocupación militar por el aumento de la violencia en la región.
El enclave de Tel Talayot, cercano a Quera y levantado ilegalmente en la Zona B —bajo control civil palestino y seguridad israelí—, ejemplifica la estrategia de expansión de los colonos. Estos puestos avanzados, a menudo erigidos tras atentados palestinos, buscan ser legalizados bajo el actual Gobierno israelí, pese a su ilegalidad según el derecho internacional.
Fuente: El Mundo







