La medida busca abordar la preocupación sobre el aumento de diagnósticos de autismo en niños, pese a la falta de evidencia científica que relacione las vacunas con el trastorno
La orden ejecutiva de Trump busca abordar la preocupación sobre el elevado número de diagnósticos de autismo en niños, aunque no se proporcionan detalles sobre cómo se implementará la medida.
La decisión ha generado debate en la comunidad científica y médica, ya que la mayoría de las organizaciones de salud pública y científicas han concluido que no existe una relación causal entre las vacunas y el autismo.
Reacciones de la comunidad científica
La comunidad científica ha reaccionado con escepticismo a la orden ejecutiva de Trump. El Dr. Anthony Fauci, director del Instituto Nacional de Todas las Enfermedades Infecciosas y Alergias (NIAID), ha declarado que no hay evidencia científica que respalde la existencia de una relación causal entre las vacunas y el autismo.
Además, la Asociación Americana de Pediatría (AAP) ha emitido un comunicado en el que se afirma que las vacunas son seguras y efectivas para prevenir enfermedades graves en los niños, y que no hay evidencia científica que sugiera una relación entre las vacunas y el autismo.
Fuente: ABC (Internacional)







