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El hallazgo obliga al Ministerio de Defensa británico a eliminar la conexión a internet de las cámaras y a abrir una investigación para determinar el alcance de la brecha
El Ministerio de Defensa británico ha asegurado que no existen pruebas de que información sensible haya sido interceptada, pero el incidente ha levantado preocupaciones sobre la seguridad de la cadena de suministro de la industria de defensa occidental.
La dependencia de componentes chinos en la industria de defensa es un tema delicado, ya que puede comprometer la seguridad de los sistemas militares y permitir a los países hostiles acceder a información sensible.
Fuente: La Razón (Internacional)







