La ocupación marroquí del islote desencadenó una crisis que puso a prueba la capacidad de España para defender su soberanía
La ocupación de Perejil encajaba perfectamente en la lógica de la doctrina del Gran Marruecos, que defiende la idea de que las fronteras actuales del reino alauí no reflejan su supuesto espacio histórico natural.
Esta visión ha alimentado reivindicaciones sobre territorios tan diversos como Mauritania, zonas de Argelia, el Sáhara Occidental, Ceuta, Melilla y las plazas e islotes bajo soberanía española en el norte de África.
La doctrina del Gran Marruecos ha sido utilizada por Marruecos como un instrumento de presión sobre España y para justificar sus reivindicaciones territoriales.
La ocupación de Perejil en 2002 fue un ejemplo de cómo Marruecos ha utilizado la presión territorial para poner a prueba la capacidad de respuesta española.
El 11 de julio de 2002, el buque de guerra marroquí Al Moutawakkil ocupó el islote de Perejil, lo que desencadenó una crisis diplomática con España.
La crisis se resolvió el 19 de julio de 2002, cuando Marruecos retiró sus tropas del islote y España recuperó el control de Perejil.
Fuente: El Debate (España)







