Los comicios del 27 de octubre serán un barómetro de la fortaleza del bloque político más derechista que ha gobernado el país
La disolución de la Knéset y la convocatoria de elecciones ordinarias es un proceso establecido en la ley israelí, que establece que el primer ministro debe disolver el Parlamento y convocar elecciones cuando no pueda formar un gobierno o cuando el Parlamento sea incapaz de aprobar un presupuesto.
En este caso, la disolución de la Knéset se debió a la incapacidad del gobierno de Netanyahu para formar un gobierno estable, lo que llevó a la convocatoria de elecciones para el 27 de octubre.
Según la ley israelí, el primer ministro tiene la competencia para disolver el Parlamento y convocar elecciones en caso de que no pueda formar un gobierno estable. Esto se establece en la Ley de Elecciones, que establece que el primer ministro debe disolver el Parlamento y convocar elecciones cuando no pueda formar un gobierno o cuando el Parlamento sea incapaz de aprobar un presupuesto.
La competencia del primer ministro para disolver el Parlamento y convocar elecciones es un aspecto importante de la ley israelí, ya que permite al primer ministro tomar medidas para resolver crisis políticas y mantener la estabilidad del gobierno.
Fuente: El Debate (Internacional)







