El PMI manufacturero de julio sube a 50,2 pero la producción y los pedidos vuelven a caer, con el empleo reduciéndose por undécimo mes consecutivo.
La industria española ha frenado sus contrataciones y recortado sus compras de materias primas por la incertidumbre derivada de la guerra en Oriente Medio, según el índice PMI manufacturero de S&P Global correspondiente a julio. El indicador subió ligeramente hasta 50,2 puntos, frente a los 49,7 de junio, pero la producción volvió a caer y los nuevos pedidos descendieron por segundo mes consecutivo.
Paul Smith, director de Economía de S&P Global Market Intelligence, atribuye la caída de la producción y de los pedidos a «la incertidumbre que domina actualmente los mercados de productos», con un origen concreto: «el conflicto en Oriente Medio, que continúa sustentando la volatilidad en el suministro y en los precios en una amplia gama de mercados». Las empresas, según Smith, muestran «una notable cautela» y optaron por no reemplazar a los trabajadores que abandonaban la empresa, además de reducir con mayor intensidad las compras de materias primas y utilizar las existencias disponibles en la producción.
Los datos del informe confirman un modo defensivo: los inventarios de materias primas y de productos terminados disminuyeron de forma simultánea, y la actividad de compras registró la mayor caída en más de un año. La industria redujo sus plantillas por undécimo mes consecutivo, en parte porque muchas compañías aplazan nuevas incorporaciones hasta tener mayor visibilidad sobre la demanda y la evolución de la guerra. Los plazos de entrega volvieron a alargarse por las interrupciones en las rutas marítimas de Oriente Medio, y la energía y el transporte siguen siendo los principales responsables del incremento de los costes de producción.
Antes del parón de agosto, el Gobierno aprobó su segundo decreto de respuesta a la crisis, con rebajas fiscales y ayudas para amortiguar el impacto del encarecimiento de la energía. Sectores como la química, la siderurgia, el azulejo, el plástico o el papel han reclamado medidas extraordinarias para evitar pérdidas de empleo y quiebras. En el sector manejan tres escenarios: el más benigno pasa por un acuerdo que estabilice los mercados; el que más preocupa es una guerra que llegue al invierno y dispare el precio del gas, con el TTF pudiendo volver a situarse en 90 o 100 euros por MWh frente a los alrededor de 57 actuales; y el más adverso, con el conflicto enquistado más allá de 2027, llevaría los precios a cotas próximas a 150 euros.
Fuente: Vozpópuli







