La portavoz de Junts pide a los empresarios de la cena de Pimec ayuda para explicar la posición de su partido sobre ambos textos
Míriam Nogueras, portavoz parlamentaria de Junts per Cataluña, dejó el martes en el aire el apoyo de su formación a los decretos de vivienda del Gobierno durante la cena anual de la patronal Pyme en el Palau Sant Jordi de Barcelona. Ante casi 1.000 asistentes —empresarios, representantes institucionales y partidos—, Según fuentes presentes en el acto, el rechazo al segundo decreto se daba por descontado y la duda era qué votaría Junts al primero.
La portavoz catalanista no solo evitó comprometerse con la aprobación de las medidas, sino que pidió apoyo a los empresarios para justificar su postura ante la presión política. Según confirmaron fuentes presentes en el acto a elDiario.es, Nogueras buscó en los corrillos con representantes empresariales una alianza estratégica para facilitar la explicación de su posición en un contexto donde el Gobierno ya anticipa tensiones en el Congreso.
El evento, celebrado en un entorno de alto nivel institucional, convirtió a Nogueras en el centro de atención al ser la única representante política que abrió la puerta a un rechazo explícito a los decretos. Mientras el Gobierno de Pedro Sánchez intenta sumar apoyos para aprobar las medidas antes de que acabe el año, Junts —clave en la mayoría parlamentaria— condiciona su voto a cambios sustanciales o, en el peor escenario, a su retirada.
El primer decreto, centrado en el alquiler social, ya generaba escepticismo en Junts, que lo considera insuficiente para frenar la especulación. El segundo, sobre vivienda pública, choca frontalmente con la línea independentista, que lo ve como una intromisión del Estado central en competencias autonómicas.
La estrategia de Nogueras —buscar respaldo empresarial para justificar su postura— refleja la división interna en Junts sobre cómo votar. Mientras algunos sectores del partido presionan por rechazar ambos textos, otros intentan negociar modificaciones. La cena de Pyme, por tanto, no solo fue un foro de debate, sino un termómetro de la capacidad de Junts para mantener su papel de bisagra en la legislatura.







