La izquierda registra la iniciativa y lee un manifiesto con Amama, que cifra en 2.317 las mujeres afectadas por los retrasos
La izquierda registró esta semana en el Parlamento andaluz una comisión de investigación sobre la gestión de los cribados de cáncer de mama, que el PP y Vox rechazan. La asociación Amama cifra en 2.317 las mujeres afectadas por los retrasos en la comunicación de resultados.
Hace un año Amama denunció retrasos en la comunicación de resultados de pruebas de detección precoz. Moreno respondió con un cambio radical: cesó a Rocío Hernández Soto y nombró a Antonio Sanz —su mano derecha— al frente de Sanidad, donde anunció inversiones récord: 101 millones de euros para mejorar el sistema, contratación de 705 profesionales (el 90% ya incorporados) y un aumento del 42% en pruebas realizadas entre 2018 y 2026.
Vox cambia de posición y rechaza la comisión
El portavoz adjunto de Vox, Rodrigo Alonso, afirmó que ‘la izquierda quiere postureo’. Las afectadas denuncian que Sanidad no atiende sus reclamaciones con la urgencia necesaria.
Aunque no se demostró relación causal directa, la crisis sanitaria se convirtió en el principal argumento de la oposición durante la campaña electoral de mayo de 2026, donde Adelante Andalucía mejoró sus resultados. Hoy, con el pacto PP-Vox consolidado, el tema ha quedado enterrado: ni en las urnas ni en los tribunales.
Gavira defendió depurar responsabilidades en 2025
La iniciativa, que buscaba esclarecer la responsabilidad de los ejecutivos anteriores, fue bloqueada por la mayoría absoluta del PP y la oposición de Vox, que cambiaron su posición respecto a la legislatura anterior. El entonces portavoz parlamentario, Manuel Gavira, aseguró que el problema de los cribados “viene de mucho tiempo” y defendió la necesidad de depurar responsabilidades políticas, sin importar el gobierno que las haya ejercido.







