Actualización (01 de octubre a las 16:54):
El presidente estadounidense mantiene a Delcy Rodríguez al frente y cita a Exxon y Chevron para justificar el control petrolero
Donald Trump considera que es ‘demasiado pronto’ para convocar elecciones en Venezuela, unos comicios que la oposición reclama. En una entrevista publicada por la revista Time, el mandatario estadounidense aseguró que es ‘un tema muy delicado’ y que está ‘demasiado verde’.
Trump destacó que su administración mantiene una «muy buena relación» con la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, a quien no ha reemplazado pese al arresto de Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses. El presidente estadounidense comparó su estrategia con la adoptada tras la ocupación estadounidense de Irak, cuando la administración de George W. Bush ‘despidió a todo el mundo’ y ‘no había nadie que dirigiera’ el país. «Yo hice lo contrario», afirmó, subrayando que «no despedí a nadie» y que Rodríguez «era quien estaba al mando».
Trump vinculó su decisión al sector petrolero. ‘Exxon y Chevron, todas las grandes petroleras se están instalando. Estamos ganando mucho dinero, pero Venezuela también está ganando mucho dinero, y tenemos el control total de todo’, afirmó. El mandatario añadió que ‘estamos atrayendo a las grandes compañías petroleras’ y que ‘pronto llenaremos nuestras reservas nacionales, las reservas estratégicas nacionales’.
Trump condiciona las elecciones en Venezuela a la situación actual
La oposición venezolana demanda elecciones, según la fuente. Trump ha situado la explotación petrolera entre sus prioridades. Trump ha defendido mantener a Rodríguez al frente en lugar de reemplazarla.
Además, la relación con Rodríguez —quien ha sido criticada por su papel en el gobierno de Maduro— refleja un cálculo pragmático: su permanencia garantiza continuidad en las negociaciones con las petroleras y en la gestión de los recursos naturales, clave para los intereses estadounidenses.
Elecciones futuras dependen de estabilidad económica y presión internacional
Aunque Trump no ha descartado hablar sobre elecciones en el futuro, su postura actual sugiere que cualquier proceso electoral en Venezuela dependerá de avances en la estabilidad económica y política. La oposición, por su parte, podría intensificar su presión internacional, especialmente en un contexto donde países como Colombia y Brasil han mostrado interés en mediar en la crisis. Mientras tanto, la comunidad internacional observará si la administración Trump prioriza los beneficios económicos a corto plazo sobre las reformas democráticas.
El presidente indicó que hablará con la presidenta interina Delcy Rodríguez sobre el proceso electoral y destacó la cooperación petrolera entre EE. UU. y Venezuela
Donald Trump ha matizado su postura sobre un posible proceso electoral en Venezuela, ahora bajo el gobierno interino de Delcy Rodríguez, al asegurar que «aún es demasiado pronto» para celebrarlo, pese a reconocer que podrían realizarse. La declaración, publicada este jueves en una entrevista con Time Magazine, llega tras su encuentro con Rodríguez en la Asamblea General de la ONU el pasado 22 de septiembre, era la primera vez que ambos se veían tras la captura de Nicolás Maduro el 3 de enero.
Trump vinculó su postura a la «delicadeza» del momento actual, aunque destacó que hablaría con Rodríguez sobre elecciones y que habrá un proceso. Sin embargo, insistió en que la situación requiere más tiempo para consolidarse antes de avanzar en ese sentido. El diálogo entre ambos, según el mandatario, se centra también en la cooperación petrolera, con EE.UU. extrayendo «una enorme cantidad de petróleo» en el país, según sus palabras.
Estas declaraciones contrastan con el reconocimiento previo de Trump de haber abordado el tema con Rodríguez tras su reunión en Nueva York, aunque sin aportar detalles. La relación entre ambos gobiernos, según el presidente estadounidense, es «buena», con beneficios económicos para ambas partes: «Estamos ganando mucho dinero, pero Venezuela también está ganando mucho dinero», afirmó.






