El presidente del Parlament reclama normalidad democrática en un acto sin los socialistas, mientras Puigdemont y Puig siguen sin escaño por la malversación
Josep Rull, presidente del Parlament de Cataluña, ha pedido este 1 de octubre, noveno aniversario del referéndum del 1-O, que se reabra el debate sobre el futuro político de Cataluña una vez aplicada la ley de amnistía. En un acto institucional sin presencia de los diputados socialistas de la Mesa, Rull ha afirmado que la medida no resuelve la cuestión de fondo ni el anhelo de libertad que impulsó el proceso independentista.
La amnistía, aprobada por el Congreso y avalada en Europa en los aspectos que les afectan, aún no se ha aplicado íntegramente a los casos de Carles Puigdemont y Lluís Puig, expresident de la Generalitat y exconseller del Govern, respectivamente. Ambos siguen sin ocupar sus escaños por las órdenes de detención que pesan sobre ellos, vinculadas a la acusación de malversación. Rull ha afirmado que su regreso podría ser cuestión de días, a la espera de que el Tribunal Constitucional se pronuncie sobre ese delito.
El presidente del Parlament ha lamentado además que el Estado no haya pedido perdón por las cargas policiales del 1-O y por la represión posterior, que según él buscó deshumanizar al adversario. Rull ha señalado que Puigdemont, en estos nueve años en Bélgica, ha perdido a sus dos padres, y ha afirmado que hubo una voluntad de hacer daño e impedir que algunos se pudieran despedir de sus seres queridos.
El acto ha contado con la representación de la parte independentista de la Mesa: Glòria Freixa, de Junts, y los republicanos Raquel Sans y Juli Fernàndez. Los socialistas no han asistido, como ya ocurrió en 2024 y 2025.
La legislatura actual es la primera sin mayoría independentista desde el ‘procés’. La aplicación de la amnistía podría cambiar la situación si el Tribunal Constitucional se pronuncia sobre la malversación y el Tribunal Supremo levanta las órdenes de detención contra Puigdemont y Puig.





