La Gerencia Territorial de Justicia autorizó la retirada de la escultura de 1975, que no se ha podido conservar porque hubo que picarla para desmontarla
El Palacio de Justicia de Albacete ya no luce el águila que presidía su fachada desde 1975. Los operarios han retirado la escultura a pico, siguiendo la orden de la ley de Memoria Democrática de 2022. El edificio, situado junto a la Plaza del Altozano, alberga desde 1989 la sede del Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha y, desde 2007, también la Fiscalía regional.
La Gerencia Territorial de Justicia dio el permiso definitivo para la retirada. La obra pertenece al escultor Antonio Martínez Penella y se colocó en los últimos meses del franquismo, cuando el inmueble empezaba a tomar forma. El Palacio se inauguró definitivamente en 1980, con la presencia de los reyes Juan Carlos I y Sofía. El edificio nació del derrumbe en 1974 del complejo de la Real Audiencia Territorial de Albacete, erigido en 1834 sobre el convento de San Agustín del siglo XVI.
El historiador Vicente Carrión sostiene que esta águila en concreto no es franquista. Defiende que se trata del águila de San Juan que ya utilizaban los Reyes Católicos. Carrión explica que el edificio se construyó entre 1975 y 1979, por lo que el escudo era una interpretación entre el utilizado por Francisco Franco y el monárquico. En aquel momento todavía no se conocía el escudo definitivo, que se adoptó en 1981. La escultura de Martínez Penella incluye la corona junto a elementos de Aragón, Castilla, León, Granada o Navarra. Además, el águila mira a su izquierda, mientras que la utilizada en el franquismo lo hacía hacia la derecha.
La ley de Memoria Democrática de 2022 insta a retirar símbolos y elementos en espacios públicos referidos a la dictadura franquista y la Guerra Civil. Su artículo 35 puntualiza que esos símbolos deberán conservarse en depósito para elaborar un catálogo con información del elemento. Ese añadido no se ha podido cumplir en este caso. Los operarios lamentaban que el material en que está realizada la escultura ha obligado a picarla para poder retirarla, lo que ha impedido su conservación. Carrión recuerda que «es una parte de la historia de España».







