132.771 altas en el CERA desde 2022, un 40% más de voto exterior, impulsan una comisión parlamentaria para analizar su impacto en las elecciones
El Grupo Parlamentario Popular (GPP) en la Asamblea de Madrid ha registrado una solicitud para crear una comisión que analice cómo la ‘ley de nietos’ —incluida en la Ley de Memoria Democrática— está modificando el censo electoral de la región. Según datos del PP, desde octubre de 2022, casi un tercio de las altas en el Censo Electoral de Residentes Ausentes (CERA) —132.771 personas— han sido asignadas a Madrid, lo que representa un incremento del 40% en el voto exterior.
La iniciativa, impulsada por el portavoz del PP en la Asamblea, Carlos Díaz-Pache, alerta de que estas nacionalizaciones masivas —ampliadas por una instrucción de 2022 que elimina restricciones previas— podrían ‘alterar artificialmente’ el resultado de unas elecciones. La comisión estudiará, entre otros aspectos, el número exacto de nacionalizaciones concedidas bajo esta ley, su distribución por países de residencia de los beneficiarios y su impacto en el censo madrileño.
El PP también revisará los procedimientos de inscripción electoral, la coordinación entre registros civiles, oficinas consulares y el Instituto Nacional de Estadística, así como el papel de la Oficina del Censo Electoral. Para ello, propone contar con expertos en Derecho de Nacionalidad, Demografía y Estadística Electoral, además de representantes de las administraciones implicadas.
La ‘ley de nietos’ permite a descendientes de españoles —independientemente de la generación o el motivo del exilio— adquirir la nacionalidad. Sin embargo, la instrucción de 2022 eliminó límites como el vínculo directo con la Guerra Civil o el franquismo, ampliando el alcance a cualquier caso. El PP denuncia que esta medida, impulsada por el Gobierno de Pedro Sánchez, está ‘reconfigurando’ el mapa electoral sin un debate previo.
La comisión también examinará el impacto habitual del voto CERA en procesos electorales, un dato clave para entender si el aumento de inscritos en Madrid responde a un patrón histórico o a un cambio artificial. El PP insiste en que el estudio debe aclarar si estas altas responden a un ‘cambio demográfico real’ o a una ‘operación política’ para modificar el peso electoral de la región.




