El presidente valenciano adelanta su hoja de ruta electoral sin confirmación del PP y critica la falta de transferencias en sanidad y educación
Ximo Puig, presidente de la Generalitat Valenciana, ha presentado el martes 50 medidas concretas para los «próximos años» en un discurso que marca el inicio de la campaña electoral autonómica, donde ha acusado al Gobierno central de «bloquear» competencias transferibles como sanidad y educación.
Entre los anuncios, destaca un plan de inversión en infraestructuras —sin cifras concretas— y la promesa de «reforzar» la autonomía valenciana frente a lo que califica como «centralismo» del Ejecutivo de Pedro Sánchez. Puig no ha obtenido respuesta del PP, que gobierna en la Comunidad Valenciana en coalición con Ciudadanos, aunque su portavoz parlamentario, Rafael Blasco, ya ha señalado que «no hay acuerdo» sobre estas propuestas.
El conflicto por competencias se enmarca en la tensión acumulada desde 2023, cuando el Tribunal Constitucional anuló la ley valenciana de «uso y enseñanza del valenciano» por invadir competencias estatales. Puig ha vinculado su plan a la necesidad de «recuperar» soberanía en áreas como educación, donde el Gobierno central retiene el 40% del presupuesto autonómico según datos de 2025.
La oposición valenciana, liderada por el PP, ha evitado hasta ahora respaldar iniciativas que puedan interpretarse como un desafío directo a Madrid. Sin embargo, la hoja de ruta de Puig —presentada sin fecha concreta para su desarrollo— obliga a los partidos a posicionarse antes de las elecciones autonómicas de 2027, donde la gestión de la autonomía será uno de los ejes clave.
El Govern valenciano, con mayoría simple en Les Corts, depende de pactos puntuales para aprobar leyes. Puig ha evitado mencionar explícitamente a Sánchez, pero ha citado «obstrucciones» en transferencias pendientes desde 2024, como la gestión de residuos o la policía autonómica, áreas donde la Generalitat reclama mayor control.





