AL MINUTO:
En directoCeuta colapsa con 10.000 migrantes sin alojamiento
Lun. Sep 28th, 2026
Publicidad

Siete meses después de su lanzamiento, el proyecto liderado por Yolanda Díaz pierde fuerza con ERC y Podemos en posturas irreconciliables

Sumar se desploma a 5 escaños en las encuestas y su proyecto de coalición de izquierdas, anunciado el 21 de febrero, queda en agua de borrajas. Siete meses después de su presentación, las negociaciones con ERC y Podemos —partidos clave para su viabilidad— se han estancado, mientras Gabriel Rufián (ERC) descarta ceder el liderazgo de la candidatura a Yolanda Díaz (Sumar).

El texto fuente revela que las aspiraciones de Rufián siempre pasaron por encabezar exclusivamente la lista de ERC en Cataluña, sin compartir el protagonismo. Esta postura choca frontalmente con el modelo de coalición que Sumar pretendía articular, donde Díaz buscaba un papel central. La falta de avances mediáticos desde febrero —a pesar de los intentos de Irene Montero (Podemos) y Ada Colau (exalcaldesa de Barcelona)— refleja la distancia entre las prioridades: mientras Sumar apuesta por un proyecto nacional, ERC y Podemos priorizan sus agendas autonómicas y locales.

El contexto político actual agrava la situación. Con Pedro Sánchez (PSOE) en minoría y sin mayoría estable en el Congreso, una coalición de izquierdas dependería de acuerdos con partidos como Unidas Podemos (heredero de la antigua coalición) o Más País, pero la fragmentación interna y las desconfianzas mutuas —especialmente entre Podemos y IU— dificultan cualquier avance. La última encuesta publicada por El Mundo (25 de septiembre) sitúa a Sumar en 5 escaños, un 40% menos que en febrero, cuando superaba los 8.

Lo que está en juego es doble: para Yolanda Díaz, la supervivencia de un proyecto que podría redefinir el mapa político de cara a las elecciones de 2027; para ERC y Podemos, la capacidad de mantener su influencia sin ceder en sus bases autonómicas. La pregunta ahora es si el proyecto se disuelve o se reconvierte en una alianza más flexible, pero sin liderazgo claro.

El plazo para una decisión crítica se acorta: si no hay avances antes del 15 de octubre, cuando el Congreso retome la actividad, el proyecto podría quedarse sin oxígeno. La última carta de Díaz —una reunión con Pablo Iglesias (Podemos) y Juan López de Ugalde (Ecuo)— no ha logrado romper el punto muerto.

Related Post

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *