La secretaria general del PSOE-A vincula la crisis migratoria con un discurso de confrontación que, según ella, refuerza a la ultraderecha y divide a España
María Jesús Montero, secretaria general del PSOE de Andalucía, ha acusado este sábado al Partido Popular y a Vox de generar un clima de «xenofobia, racismo y odio» en Ceuta que, según advierte, solo beneficia a la ultraderecha. Durante un acto en Cabra (Córdoba), Montero ha criticado que la estrategia del PP —al acercarse a los planteamientos de Vox— está «alimentando desconfianza» y «construyendo una España monolítica» que no refleja la realidad social.
Su preocupación no se centra en la gestión de los migrantes —»que se irán, como están saliendo ahora»—, sino en las consecuencias políticas. Montero ha denunciado que en Ceuta «los compañeros socialistas no pueden salir a la calle sin riesgo de agresiones» y que diputados de izquierda han visto sus coches «apaleados» para disuadirlos. Para ella, esto refleja una «España que nadie quiere», construida desde la confrontación territorial y el miedo.
La dirigente socialista ha señalado directamente al PP: «No vamos a abonarnos a su discurso, que imita a Vox por miedo». Montero advierte que esta táctica no servirá para ganar votos, sino que «solo reforzará a las formaciones radicales de ultraderecha». Su crítica llega en un momento en que Vox ha mantenido una postura especialmente dura contra la gestión del Gobierno en Ceuta, algo que, según ella, el PP termina legitimando al adoptar posturas similares.
El contexto: Ceuta lleva semanas en crisis por la llegada masiva de migrantes, con tensiones que han escalado hasta agresiones físicas. Montero vincula este clima con la estrategia del PP de confrontar Andalucía con otras comunidades autónomas —especialmente Cataluña y el País Vasco—, algo que, según ella, «alienta el desentendimiento y la falta de convivencia». Su intervención busca contrarrestar lo que considera un «discurso del miedo» que, en su opinión, divide a la sociedad en lugar de resolver problemas reales.
En su discurso, Montero añadió que la situación en Ceuta se ha convertido en un escenario donde los compañeros socialistas no pueden salir a la calle sin riesgo de sufrir agresiones, y que diputados de izquierda han visto sus coches y su entorno «apaleados» para que se vayan de allí. Preguntó: «¿Qué España quieren construir y qué Andalucía quieren construir?», subrayando la necesidad de una política que fomente la convivencia y no la confrontación.






