La ‘Marcha por la Dignidad’ reclama militarizar Ceuta tras las entradas registradas a finales de julio y exige garantías ante un posible «pucherazo».
Una multitudinaria ‘Marcha por la Dignidad’ ha recorrido este sábado las calles del centro de Madrid. Los manifestantes han salido a la vía pública para reclamar la convocatoria inmediata de elecciones generales en España. Entre sus principales consignas figura la aplicación del artículo 102 de la Constitución para juzgar por «traición» al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.
La movilización ciudadana también ha puesto el foco en la seguridad fronteriza de las ciudades autónomas. Los participantes reclaman de forma expresa militarizar Ceuta tras las llegadas de miles de personas registradas los pasados 30 y 31 de julio. A este reclamo territorial se suma la exigencia de fijar nuevas garantías electorales para evitar lo que los convocantes definen como un potencial «pucherazo» en futuros comicios.
El artículo 102 de la Carta Magna regula la exigencia de responsabilidad criminal a los miembros del Consejo de Ministros ante la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo. Si la acusación es por traición o delito contra la seguridad del Estado en el ejercicio de sus funciones, la iniciativa requiere el respaldo expreso de la cuarta parte del Congreso de los Diputados. Además, necesita la aprobación por mayoría absoluta de la Cámara Baja para poder tramitarse.
La protesta refleja el clima de confrontación política que rodea la gestión migratoria y la estabilidad de la legislatura estatal. La presión sobre la frontera sur y las tensiones en las Cortes Generales mantienen divididos a los grupos parlamentarios sobre el rumbo del Ejecutivo. Este pulso en la calle busca forzar un adelanto electoral mientras la oposición parlamentaria redobla sus críticas hacia el equipo de Pedro Sánchez.
Entre los líderes que han respaldado la marcha se encuentran figuras de Vox y el Partido Popular, como Santiago Abascal y Cayetana Álvarez de Toledo, quienes han manifestado su apoyo a la convocatoria de elecciones y a la militarización de Ceuta. El Palacio de la Moncloa, sede del Gobierno, ha sido señalado como objetivo de las protestas, mientras que la relación con Marruecos se menciona como un factor clave en la discusión sobre la seguridad fronteriza.






