El ministro de Cultura abre negociación con Junts y confirma que el Gobierno estudia sus propuestas para evitar el rechazo parlamentario
Ernest Urtasun, ministro de Cultura y portavoz del Gobierno, ha anunciado hoy que el Ejecutivo analiza las bonificaciones fiscales propuestas por Junts para propietarios afectados por la prórroga de alquileres, como condición para aprobar el decreto de vivienda antes de fin de mes. La medida busca desbloquear la tramitación en el Congreso, donde el apoyo de la formación independentista es clave para la mayoría parlamentaria.
Urtasun ha confirmado en Cadena Ser que el Gobierno mantiene la voluntad política para cerrar un acuerdo antes del 30 de septiembre, incluyendo la expropiación de la vivienda de Maricarmen —desahuciada en 2025— al «fondo buitre» que la adquirió, invocando el artículo 33 de la Constitución sobre expropiaciones forzosas. La propuesta de Junts, centrada en rebajas fiscales para propietarios, responde a la presión social por la crisis de alquileres, agravada tras el caso de Maricarmen.
El decreto, que ya incluye la prohibición de subidas superiores al 2% en renovaciones de contratos y la regulación de alquileres turísticos, enfrenta resistencia en el Congreso. Sumar exige prorrogar los alquileres vigentes para evitar desahucios masivos, mientras el PP acusa al Gobierno de ceder a presiones independentistas. Urtasun ha descartado retrocesos en la protección de inquilinos, pero el plazo ajustado obliga a negociar con Junts para evitar un nuevo rechazo.
La expropiación de la vivienda de Maricarmen se presenta como test de fuerza contra fondos de inversión. El Gobierno apela a la excepcionalidad social del caso, pero el PP ya ha advertido de que bloqueará cualquier medida que considere compra de votos con Junts. La decisión final dependerá de si ambas partes logran un equilibrio entre protección al inquilino y viabilidad económica para propietarios.
Urtasun recordó que el debate sobre las rebajas fiscales ya se había aceptado desde el principio, subrayando la urgencia de aprobar el decreto de vivienda para evitar una mayor sangría social. La ministra ha señalado que la “mano tendida” al diálogo con Junts es esencial para que el día a día de la mayoría parlamentaria se mantenga estable y se evite un nuevo rechazo en la Cámara Baja.



