El acuerdo, rubricado en el Parlamento gallego, incluye ajustes en las 700 medidas originales, pero el PSdeG mantiene su exigencia de un 50% mínimo de horas lectivas en la lengua gallega
Lara Méndez, vice portavoz parlamentaria del PSdeG, y representantes del PPdeG firmaron hoy en Santiago de Compostela un acuerdo para reforzar la protección del gallego en la enseñanza, un pacto que introduce seis modificaciones en el plan original de 700 medidas. La negociación, cerrada en la sala Rosalía de Castro del Parlamento gallego, es el primer acuerdo conjunto entre ambos partidos en esta legislatura para un tema educativo.
El texto, firmado por separado en sus respectivos grupos parlamentarios, refleja lecturas distintas: mientras el PPdeG ya tiene mayoría absoluta para aprobarlo sin el apoyo socialista, el PSdeG logró incorporar seis ajustes a cambio de no bloquear el plan. Méndez reconoció que «el PP podría aprobar este plan sin nosotros», pero defendió que «si podíamos mejorarlo, teníamos la responsabilidad de hacerlo».
Entre los cambios introducidos destacan ajustes en la distribución de horas lectivas, aunque el PSdeG mantiene su exigencia de que el gallego ocupe al menos el 50% del tiempo en las aulas, con el resto repartido entre castellano e inglés. «No fue posible llegar a todo, pero estamos más cerca de esos objetivos», declaró Méndez, acompañada por los diputados Aitor Bouza y Silvia Longuera, quienes participaron en las negociaciones.
José Ramón Gómez Besteiro, líder del PSdeG, resumió la postura de su partido: «¿Es el plan del PSdeG? Pues, evidentemente, nosotros aspiramos a más», pero «no queremos perder más tiempo» ante una situación que califica de «verdaderamente dramática» para la lengua gallega. El acuerdo, sin embargo, no incluye la totalidad de las demandas socialistas, que siguen defendiendo un modelo más ambicioso en la protección del gallego.
El contexto: un plan de 700 medidas con ajustes puntuales
El documento original, presentado por el PPdeG, incluía 700 medidas para impulsar el uso del gallego en la educación, la administración y los medios de comunicación. Los seis cambios introducidos tras las negociaciones con el PSdeG afectan principalmente a la distribución de horas lectivas y a la promoción del gallego en entornos digitales, aunque sin alcanzar las demandas más radicales del partido socialista, como la obligatoriedad de un 50% mínimo en todas las etapas educativas.
El PPdeG, por su parte, ha evitado pronunciarse públicamente sobre los detalles del acuerdo, limitándose a confirmar su firma. Fuentes parlamentarias indican que el partido popular gallego priorizó la aprobación rápida del plan para evitar bloqueos, aunque sin ceder en aspectos clave como la financiación de las medidas, que ya estaba garantizada en el presupuesto autonómico.
Implicaciones: ¿un avance o un compromiso mínimo?
El acuerdo refleja la tensión entre la urgencia del PPdeG por aprobar un plan que ya podría haber tramitado en solitario y las exigencias del PSdeG para evitar que el texto quede diluido. Aunque los seis cambios introducidos son simbólicos —representan menos del 1% del total de medidas—, supondrán ajustes en la aplicación práctica del plan, especialmente en la enseñanza.
El BNG, tercer partido en la escena gallega, no ha participado en las negociaciones y ha criticado la falta de consenso más amplio. Desde el partido nacionalista se señala que el acuerdo «no resuelve el problema de fondo», aludiendo a la falta de recursos y a la resistencia de algunos sectores a aplicar el gallego como lengua vehicular. Mientras, el PSdeG celebra los cambios como un paso adelante, aunque insiste en que «el camino sigue siendo largo».
El siguiente paso será la aprobación definitiva del plan en el Parlamento gallego, donde el PPdeG cuenta con mayoría absoluta. La oposición del PSdeG ya no será un obstáculo, pero el texto deberá superar el escrutinio de otros grupos, como el BNG, que podrían exigir modificaciones adicionales.






