Julia Ferreras denuncia discursos de odio como origen del ataque; Sánchez condena la violencia y Vivas acusa a ONGs de ‘proetarras’
Julia Alejandra Ferreras, diputada de Ceuta Ya!, fue agredida el domingo por la tarde junto a dos acompañantes en el puerto de Ceuta, donde un grupo de ciudadanos lanzó piedras y huevos contra su coche. La Policía Nacional detuvo a un joven de 22 años por romper la luna del vehículo y ha identificado a otra persona por resistencia a la autoridad. Ferreras, «en estado de shock», relató que los agresores gritaban que era «la misma mierda» pese a identificarse como diputada.
El ataque ocurrió durante una concentración contra la llegada de miembros de la ONG Negu Gorriak/Derecho a Techo, a quienes los manifestantes acusaban de ser «proetarras». Ferreras explicó que ella y sus acompañantes —el activista Rafael Borrego (Flotilla a Gaza) y la abogada Sofía Cánovas— no tenían relación con la protesta,, pero el vehículo fue atacado al intentar pasar entre la multitud. Las imágenes muestran la agresión pese a la presencia policial.
Ferreras vinculó los hechos al discurso del presidente ceutí, Juan Jesús Vivas (PP), quien ha calificado a los migrantes de «invasores». «Su lenguaje inocula odio», denunció. La ministra Sira Rego (Juventud e Infancia) acusó a la derecha y ultraderecha de crear un «clima» que normaliza la violencia. El Gobierno autonómico de Ceuta condenó el ataque pero reconoció el «malestar» ciudadano, pidiendo expresar las reivindicaciones «por vías democráticas».
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, mostró solidaridad con las víctimas y advirtió contra la «normalización del odio». La agresión se suma a la tensión en Ceuta por la llegada masiva de migrantes, con el PP y Vox exigiendo medidas urgentes. Ferreras advirtió: «Los inmigrantes se irán, pero los ceutíes seguiremos aquí», y pidió a Vivas que «deje de mentir» y evite discursos que «azucen» a la población.
La Policía Nacional ha iniciado una investigación formal y ha presentado la denuncia ante el juzgado competente. El joven detenido ha prestado declaración ante la autoridad judicial, mientras que la otra persona identificada por resistencia a la autoridad sigue bajo custodia policial. El proceso judicial se desarrollará en el marco de la normativa de protección de la integridad de los ciudadanos y la prevención de la violencia política.




